: Cerro Sagrado Wingopana, ubicado en la parroquia de Canchagua (foto cortesía)

El Centro Turístico Cultural “Cancha Huasi”, hace tres meses inauguró la ruta Cerro Sagrado Wingopana, que comprende un recorrido por el vivero artesanal, mirador pingullero, chilla San Antonio y Manchacazo, hasta llegar al Cerro conocido también como “Cerro del amor”. Una actividad turística, cultural y religiosa, que se ofrece desde la parroquia de Canchagua.

A 17 km de la ciudad de Latacunga y a 70 km de la ciudad de Quito, se levanta un hermoso paraje andino donde está Canchagua, coronada por el Cotopaxi y los nevados Illinizas, ataviada  por una historia que comienza más allá del Incario y que se proyecta hacia un futuro prometedor.

El Centro Turístico Cultural “Cancha Huasi”, hace tres meses inauguró la ruta Cerro Sagrado Wingopana, un proyecto que se encaminó desde hace seis años, con la recopilación de información y se buscó el apoyo del Instituto Cordillera, que ayudó a levantar la información la cual hoy  está cristalizada, informó Miguel Ángel Guamaní, presidente del GAD parroquial.

El paseo comienza desde el centro, donde está situado un museo. En él se están exhibiendo objetos antiguos pertenecientes a los  antepasados, asimismo un escenario de lo ancestral, que permite reflejar las labores agropecuarias como la yunta, enseñando cómo se araba, además, reposa el primer molino de piedra, que ocupaban en su momento las mujeres para hacer las harinas.

En otro lado está una vitrina, que muestra el sucre en monedas y en billetes y una galería fotográfica, que indica el diario vivir de los ciudadanos, igualmente, está la biblioteca con libros antiguos y una sala para proyección de video.

Luego está el vivero forestal, donde se producen alrededor de 25 mil plantas  nativas ornamentales y posteriormente se introducirán las frutales. Tras avanzar, el turista podrá disfrutar del Mirador Pingullero, favorecido por una impresionante vista del paisaje andino y del Tungurahua, parte del Chimborazo, Cotopaxi y los Illinizas, un horizonte que se presta para fotografiar las vivencias.

A 11 kilómetros está Chilla San Antonio, un pequeño páramo caracterizado por varios ecosistemas. En Mancachazo está una pequeña comunidad, que cuenta con la capilla de San Ignacio de Loyola. Según Miguel Ángel Guamaní, se denomina el santo de los policías y militares, pues se cree  que favorece para el ingreso a los cursos y en agradecimiento le dejan una prenda.

Siguiendo el recorrido y a 29 km de la parroquia, en Yanaurco Grande está la Asociación Pie de Cría, donde existen cerca de 200 borregos, que son comercializados en algunas provincias y se termina en el cerro Wingopana o conocido como el “Cerro del amor”. Una elevación  de 4500 metros de altura y según la creencia, en este espacio, la comunidad ofrece una misa para los recién casados, con la intención de que prevalezca el matrimonio y no exista traición entre la pareja, además, posee una vista natural y la brisa ayuda a quitar toda las malas energías.

De esta manera se concluye con la ruta, que aproximadamente tiene una duración de tres horas. Si cuenta con un vehículo  propio, un guía es quien le llevará o a su vez,  una compañía brinda el servicio que facilita conocer los atractivos turísticos.

La atención es de miércoles a domingo, de 08:00 a 17:00. El Presidente parroquial, manifestó que a partir de este proyecto, la gente está emprendiendo y próximamente se implementará una fábrica de balones, para con ello generar el potencial económico, además se hace la sociabilización para que se organicen, ya que hace falta brindar el servicio de cabalgata, esto con la intención de generar trabajo y sobre todo, que la población valore y conozca los sitios que posee Cotopaxi. (I)

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