Los días han volado. Noviembre ha sido fiestero, Finados, la Mama Negra han dejado buenos recuerdos. Ahora estamos en espera de las fiestas de Quito, advirtiendo que miles de latacungueños viven en la capital.

Nos queda esperar al nuevo año, que no nos traiga malas novedades; pues los que se dicen indígenas, están bien atrincherados.(O)