El pasado martes el presidente Lasso visitó esta provincia y anunció que no se privatizará el agua, otro caramelo que les quitan de la boca a ciertos dirigentes indígenas que pretendían convulsionar el país con esa excusa.
Los pretextos no han faltado para tratar de convulsionar a las comunidades con pretexto del líquido vital, como por ejemplo, las avionetas de la escuela de pilotos, que supuestamente eran las que bombardeaban las nubes, ahora las mismas siguen volando, pero como ha llovido tanto, no tienen pretexto para armar polémica, son meses que no hablan del tema, simplemente ya no hay la herramienta para dedicarse a la politiquería.
Ahora que ha llegado el Presidente en persona para manifestar, que no habrá privatización del agua, prácticamente se quedan sin tarima, todos estos seudo representantes del pueblo, que buscan el menor pretexto para poner en confrontación al pobre pueblo, que a cambio de mentiras, falsas promesas o chantaje de que les cortarán el agua o que les darán de comer sabroso en las manifestaciones, acceden a estas protestas infundadas, que terminan afectando, al mismo pueblo ingenuo, que deja sus cultivos y animales para salir a estas marchas que, al final del día no les ofrecen ningún beneficio tangible, sólo fueron tontos útiles de los ponchos dorados, los únicos que ponen apunte chantaje en las diferentes instituciones a toda su familia, sin importarles de fondo, la dura realidad de la gente del campo.
Estas actitudes oportunistas han hecho que gran parte del indigenado ya no les crea y es por eso la gran división que tiene actualmente el movimiento indígena. (O)