Llegan los tiempos de campaña política y junto con ellos también las nuevas maniobras politiqueras para lograr el protagonismo tan anhelado por los diferentes actores, el objetivo es atraer votos haciéndose los héroes o los polémicos salvadores de la Patria.
Desde ya están anunciando un levantamiento, para mediados del próximo mes, dicen que ya no hay tratos con el gobierno, porque ha incumplido ofrecimientos, como el de generar plazas de empleo y además de tener un país que esta amedrentado por la imparable delincuencia.
Lastimosamente para el gobierno, le pasará la factura volar en territorios de la macroeconomía, y no bajarse al nivel del ecuatoriano promedio, que vive secuestrado por la inseguridad, la falta de empleo, la falta de atención médica y la imposibilidad de no poder hacer un trámite, porque no puede obtener lo básico, como es la cédula de ciudadanía, porque no hay turno más cercano que en tres meses y su vida se está quedando en stand by, paralizada por no poder acceder a este requerimiento básico para la vida cotidiana.
Estos entre otros, son aspectos inflamables para generar con facilidad un chispazo que termine en una paralización de quince días, como la que se vivió en el 2019 y que dejó desbastada nuestra economía.
Sin lugar a dudas que no es tiempo de paralizaciones, no podríamos soportar en las circunstancias actuales, otra para de dos semanas, pensamos que primeramente, la gente no lo va a permitir y segundo el gobierno ha manifestado que tiene toda la voluntad para comenzar a dedicarse a estos temas, una vez que la economía del Ecuador está enrumbada, esperemos que estas promesas se cumplan, para no ser víctimas una vez más de una situación, que en lugar de arreglarla, la complique más. (O)