Franklin Mena es un gestor turístico, que propone alternativas innovadoras para desarrollar las potencialidades turísticas del cantón La Maná.

El Museo de Esculturas se encuentra en el subtrópico de Cotopaxi, en las ya conocidas a nivel regional Cascadas de Milagro. Este refugio de vida alberga cascadas que dejan perplejo al visitante y dotan de energías renovadas a quienes se bañan en sus aguas relajantes.

Los turistas son recibidos con una imagen que impresiona por su sagacidad, ingenio y dificultad, puesto que Mena ha tallado sobre piedra todo un paisaje que contiene profundos significados en cada detalle. El paisaje narra la vida cotidiana del cotopaxense, su trabajo diario atravesado por sublimes postales: la venus de Valdivia, las minas de Macuchi, y el siempre inmortal volcán Cotopaxi, rodeado de flora y fauna que los protege.

Ha tallado además esculturas que buscan proyectar la relación profunda del nacimiento del ser humano con la naturaleza, en ella se encuentra al oso de páramo, serpientes, a la madre que amamanta a su hijo, o al gigante pez que es producto abundante en los caudalosos ríos y  esteros de la zona.

Resalta además la importante labor para recuperar la identidad cultural de la región, puesto que se han encontrado vestigios de cerámica, presuntamente propiedad de los primeros pobladores de la zona. Mena explica que promover una industria turística basada en la innovación es uno de los desafíos que se debe plantear la región para entrar en el mercado nacional y mundial del siglo XXI, complementándola con la recuperación de identidad cultural.

Las cuencas hídricas del sector han sido aprovechadas para formar complejos turísticos, la diferencia aquí radica -según Mena- en que no se trata de la explotación sino de la conservación del ambiente. El turismo es un potencial nacional, fuente de riqueza del sector, que dinamiza la economía de las familias más humildes al poder ser beneficiados por una cadena productiva que oferta una forma diferente de recreación. (I)