La leche materna proporciona los nutrientes necesarios para lograr un crecimiento y desarrollo adecuado; es decir, contiene todos los nutrientes perfectos en calidad y cantidad, que son de fácil digestión y absorción, porque son específicos para la especie humana. Además la leche materna contiene anticuerpos que protegen contra las infecciones.

La lactancia materna, establece el vínculo madre-hijo-a, el cual constituye una experiencia especial, singular e intensa; también protege la salud de la madre, aporta a la economía del hogar y a la protección del medio ambiente,  por cuanto no se invierte dinero en la compra de leches artificiales infantiles, biberones, combustible y tiempo para la preparación. Además, se reducen los gastos en salud por hospitalización y compra de medicamentos porque los bebés se enferman menos. La leche materna no requiere de grandes industrias que generan desechos y contaminan el ambiente, por eso la lactancia materna protege el planeta.

Natalia Escobar, miembro del Ministerio de Salud del cantón Salcedo, indicó que del 1 al 7 de agosto de cada año celebran la semana mundial de la lactancia materna, “tomando en cuenta que es un alimento que pueden recibir de manera exclusiva durante los 7 primeros meses de edad y a partir de esa edad con una alimentación completaría hasta los 2 años, día a día la situaciones van cambiando, muchas madres no pueden culminar este tipo de alimentación con las demandas de trabajo que tienen, la lactancia materna está incluida y es una parte fundamental para evitar la desnutrición en los menores de edad, la lactancia materna tiene que ser de manera inevitable, la alimentación tiene que estar en base a la lactancia materna”.

Según la profesional, existen madres que tienen que salir a laborar, pero existen maneras de concertar la leche, “entre más subsione el bebé tiene más producción de leche que puede ser aprovechada y recolectar en recipientes colocados en la refrigeradora y calentado para ser administrados al bebé, es una manera para ahorrar dinero y sobre todo dar un buen alimento al recién nacido”.

La solución fácil que ven los padres es con leche de fórmula, “hoy en día existe gran cantidad de marcas que tienen muchas substancias que no van de acuerdo a la fisiología de un lactante, por lo que están implicadas en procesos que se ha visto en adolescentes que han sido amamantados con leche artificial, se ha evidenciado obesidad en adolescentes, existe muchos estudios en este tema”.

En este caso las necesidades económicas y otras situaciones, “hacen que la madre abandone pronto este proceso, sin tomar en cuenta que existe muchos procesos de almacenamiento de la leche materna y evitar el desperdicio de esa leche, la cual tiene gran cantidad de nutrientes, ayuda a evitar infecciones y enfermedades, provee de inmunoglobulinas para evitar que el niño tenga un proceso infeccioso, se ha visto que disminuye el riesgo de procesos de infecciones de vías respiratorias, infecciones de oídos, es el mejor alimento que da muchos beneficios al lactante”.

La organización de la salud pregona la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de allí hasta los 2 años de edad. El ministerio de Salud Pública del Ecuador está practicando el apego precoz, que es en la primera hora de nacido, “el bebé debe colocarse al pecho de la madre, cuando los bebés sanos son colocados piel con piel con sus madres inmediatamente después del nacimiento, sobre el abdomen y pecho materno, demuestran capacidades notables: están alertas y estimulados por el contacto con sus madres, pueden arrastrarse hacia el pecho, huelen y lamen el pezón de su madre, y finalmente, inician la succión y se alimentan.

El contacto temprano piel a piel, facilita que bacterias de menor peligro que se encuentran en la piel de la madre, sean las que primero entren en contacto con la piel del bebé. Estas bacterias protegen al bebé de otras bacterias más peligrosas, que pueden estar presentes en el hospital y en el personal de salud.

Este primer contacto de la mano o cabeza del bebé sobre el pecho, estimula la secreción de la oxitócica, hormona que facilita el flujo de la leche, exaltando las sensaciones de afecto y amor.

En distintas instituciones públicas y privadas han creado espacios adecuados denominados lactarios, donde personal de salud en horas laborables ayudan a los bebés para llegar a ciertas horas para que el recién nacido lacte de su madre y así cumplir políticas que son aceptadas y trabajando en la lactancia materna.