Con el anuncio de varios miembros de las FARC de que nuevamente se han organizado, hay criterios divididos, muchos dicen que jamás dejaron las armas varias células de este grupo, otros explican que sólo se estaban fortaleciendo en Venezuela.
Lo cierto es que hoy en día nos encontramos frente a una delicada situación, una situación en la que está en riesgo la tranquilidad de este pueblo, que se ha mantenido al margen de la guerrilla, pero que sin embargo es víctima del creciente narcotráfico, que no deja de influenciar en la sociedad, más aún en la última década “ganada” que permitió que estos grupos ingresen a nuestro territorio como si se encontraran en su casa.
Si algo le debemos al correato es la intranquilidad en la que vivimos hoy en día, a la cantidad de grupos narcos que operan actualmente en el Ecuador.
Para nadie es secreto que la geografía ecuatoriana es clave para la expansión de este negocio, y gran parte del éxito que tiene, es justamente porque trabajan desde sus múltiples puertos y grandes playas, que son ideales para su tráfico hacia todo el mundo, el que como lo habíamos dicho, se encuentra directamente involucrado con la guerrilla, con recursos prácticamente ilimitados y según muchos entendidos, con el apoyo directo del gobierno venezolano, que complica mucho la situación.(O)