La ciudadanía recibió visiblemente preocupada la noticia de que en una marcha indígena en apoyo a los trabajadores de Explocen, se lanzaron voladores en las inmediaciones de la fábrica, sin tomar en cuenta que en sus bodegas se albergan 480 toneladas de nitrato de amonio, mismo químico que causó la devastación en el puerto de Beirut.

Es en estos momentos cuando debe primar la cordura, es impensable que cerca de un recinto que alberga material tan sensible se pretenda realizar este tipo de actos que pueden desencadenar una verdadera tragedia.

No queremos imaginar lo que hubiera pasado si uno de esos voladores cae en un lugar inadecuado, tomando en cuenta que el sistema de salud se encuentra saturado por la crisis sanitaria, cuando no hay recursos ni siquiera para pagar al personal de primera línea. Exponer así la vida de las personas es realmente irresponsable.(O)