Las condiciones del Ecuador necesitan de una tregua, sacar adelante este enfermo precisa que se depongan actitudes radicales, de lo contrario continuará el círculo vicioso de la incomprensión y la lucha insana por el protagonismo político.
El Gobierno y la Conaie al parecer continuarán el diálogo; pero ha quedado claro que el Ejecutivo no se dejará condicionar y las partes deberán aportar de parte y parte. El país espera mucho de sus líderes y es hora de enfrentar esta realidad dentro los parámetros de la justicia y la civilidad.
La Nación debe salir del empantanamiento en el que se encuentra. Más del 70 % de la población no tiene empleo formal y esta situación marca un tragedia social, pues miles de familias  se encuentran en estado de precariedad. Las discusiones  ideológicas están demás, es la hora de ser pragmáticos y buscar salidas reales a los grandes problemas de la Patria.