El día 4 de febrero de éste año en la capital se registró un aluvión que hasta el día de hoy deja 27 muertos y más de 53 heridos.
La capital se volcó a la ayuda humanitaria por las pérdidas materiales y humanas, siendo un ejemplo de solidaridad ante tremenda tragedia.
No se había registrado en la capital un aluvión así desde 1975, siendo este último de mayor magnitud.
Las provincias del Ecuador en la mayoría están siendo afectadas por las lluvias y la falta de cuidado por parte de los municipios y la ciudadanía también.
Cabe recalcar que se pueden prevenir en parte estos aluviones, despejando las quebradas de materiales, limpiando canaletas, arreglando calles, haciendo piscinas recolectoras, y sobre todo, no tirando desechos ni basura en las quebradas y ríos.
Sabemos que los
Municipios deben hacer mantenimiento de las quebradas y canalización, pero si es un deber de la ciudadanía el cuidar del medio ambiente, y detener la deforestación.
Tenemos que ser conscientes de que estos fenómenos pueden repetirse, pero guerra avisada no mata gente, es decir tengamos como lección lo que puede pasar si no hay un contingente y el correcto manejo de las construcciones en cada provincia .
Los ecuatorianos somos solidarios, pero seamos precavidos ante los fenómenos naturales que cada día nos sorprenden más en el país y el mundo en general.(O)