En los últimos meses, me he encontrado con una situación que me ha llamado mucho la atención, y es el hecho de que una mujer al igual que yo, está logrando por todos los medios, que se supriman los certámenes de belleza, aduciendo que éstos los realizan para menospreciar a la mujer ya que solo la toman como un objeto de decoración y un símbolo sexual y no ven sus verdaderas cualidades intelectuales y espirituales. Se ha llegado incluso a decir que los reinados referidos impulsan a la violencia contra las féminas y que el machismo, por ellos, ha seguido campante en nuestra sociedad.
Creo que esta percepción está muy mal concebida, puesto que los certámenes no son, bajo ningún concepto, una herramienta de vulneración de la dignidad de nosotras. Muchas chicas, sueñan con llegar a ser reinas, modelos de pasarela, en fin; y, eso no les quita la capacidad intelectual que puedan poseer. ¿Acaso una mujer bonita, no puede llegar a ser también literata, política, profesional en distintas áreas? Pues con estas percepciones se está diciendo prácticamente que no, y se está vulnerando los derechos que todas tenemos, pues se está diciendo que las mujeres que son reinas no tienen cerebro.
De acuerdo a mi parecer, estos criterios son más parte de un resentimiento social por sentirse inferior que las demás o porque jamás una mujer ha sido tomada en cuenta para este tipo de eventos. Por mi parte, soy una mujer de 40 años, que jamás me sentí inferior que alguien. Soy madre y profesional, y nunca estuve en un certamen de belleza, pero no por ello, quisiera que se retiraren este tipo de eventos, tal vez, por una frustración personal. Los apoyo, porque conozco a muchas soberanas y he visto la labor plausible que realizan.
Es verdad que estos certámenes tienen falencias y sí son elitistas. Por ello, lo que quisiera es que se aceptaran mujeres de todo estrato social, no con tallas exclusivas como 90-60-90 y más de 1,70 de estatura. Deberían por ejemplo aceptar mujeres talla plus, bajitas, cosa que en los últimos años ya se ha visto, al menos en nuestra ciudad; y, que así mismo el rango de edad esté comprendido entre los 18 y 30 años. Quizá fuera mejor que no se tome dineros del pueblo, sino que más bien, las empresas privadas y las fundaciones de Reinas que existen a nivel del país y del mundo las financien. Pero si se realiza aquello, tampoco debería cobrarse rubros como el de la Mama Negra, que se cancela en nuestros impuestos en el Municipio, ya que incluso esta fiesta no es la original, pues es una copia de la de La Merced. Si se busca integridad, debería realizarse una cirugía integral a todo y no ceder a algo mediático, sólo por mantener la popularidad.
Como escuché por ahí, el cáncer no se elimina matando al enfermo, sino aplicando una profilaxis que ataque a las células cancerígenas. Es una percepción errónea la que varios alcaldes están adoptando, ya que una mujer es hermosa, por el mérito que Dios le ha dotado. Nadie puede dudar que somos bellas e inteligentes, y que el resaltar a alguna de nosotras por ello, no es símbolo que las demás seamos detestables. Lo que se hace con un certamen es darle un título de “representante de la belleza” a una mujer, no se le está diciendo que ella sea la más hermosa, ni la exclusiva. Satanizar un evento sólo porque no puedo ser parte de él me parece inmaduro y hasta semeja un exabrupto, producto de un extremismo inconsciente, que puede rayar en el fanatismo.
No se debe suprimir los certámenes, sino más bien democratizarlos. Se sabe que a la soberana de Latacunga no se le cancela mensualmente y que la representante debe hacer malabares para realizar sus obras. Eso demuestra que el trabajo de ellas no ha sido infructuoso y que ha obedecido a un sacrificio personal, a diferencia de lo que manifiestan quienes proponen la eliminación de los reinados, los cuales dicen que las soberanas sólo producen gastos al cabildo, sin beneficio social factible. El feminismo, como el machismo, produce males a la sociedad, por ser una posición intransigente.(O)