Aló… señora Ministra, dónde se encuentra, qué está haciendo. Si, con quién hablo?… Bueno yo ando inaugurando el año lectivo en la Costa, además observando los problemas de las escuelas donde no tenemos aulas, BB.HH, patios de recreo, que haya el suficiente número de profesores y que tengan buenos caminos y carreteras para llegar a ellas. Ahh… que bien señora Ministra… SERÁ CIERTO?
La Ministra de Educación, que ya fue Subsecretaria de Educación Especial desde el gobierno de Rafael Correa y a don Lenín también le colaboró en el ámbito educativo; no es ninguna improvisada, razón por la cual sigue en este gobierno, no importa que haya sido funcionaria de la denominada por la gente como “década robada”
Además ella es “bien preparada como el cuy de La Calera” sabe hablar inglés y francés, tiene dos maestrías: en la San Francisco y en la UTE y un diplomado en proyectos en la FLACSO; además nunca ha dictado clases ni en escuelas ni en colegios, no sabemos si lo hizo en alguna Universidad…
Lo cierto, que ella es la Ministra de Educación, que en la importancia de los Ministerios éste debe ser el primer Ministerio, luego el de Agricultura y en tercer lugar el de Salud. En nuestro país el más importante es el de Gobierno, luego creo que es el de Defensa y tercero el de Finanzas. Así son las cosas en el Ecuador. Cuándo se darán cuenta los gobiernos de turno lo que hacen los países que han salido del anonimato y de la pobreza, al darle a la EDUCACION el primer lugar en atención académica y financiera para el desarrollo de la Nación.
Cuando se posesionó la actual Ministra el señor Guillermo Lasso dijo: “está en sus manos la rehabilitación de miles de escuelas rurales suspendidas por los dos gobiernos anteriores, pues esta es la exigencia del sector campesino” podrá contradecirse la Ministra si ella fue parte de los anteriores gobiernos?
Se equivocacon con las escuelas del milenio y con las unidades educativas porque congestionaron la población estudiantil, al cerrar las escuelas rurales y obligando a caminar grandes distancias a los escolares y colegiales para asistir a clases, agravando la brecha educativa entre lo rural y urbano.
Seguiré insistiendo desde esta columna, que LA EDUCACION es la única esperanza de desarrollar a nuestro querido Ecuador. (O)