El más claro ejemplo de la descomposición jurídica que existe en el país, es el habeas corpus que se dictó en favor de uno de los implicados en los mayores actos de corrupción que se han registrado en la historia de este país.  
Es increíble, pues esta liberación está viciada de irregularidades, la ordena un juez de Santa Elena, algo ilegal, puesto que esta decisión se debió haber ventilado en la ciudad donde se encuentra domiciliado el reo.  
El habeas corpus, se puede pedir por situación humanitaria, enfermedad grave, situación de vida o muerte u otra causa por el estilo, en el caso de Glas esto no aplica, peor aún cuando hay dos juicios más en camino en los que se encuentra involucrado.   Este es un revés en contra de la justicia ecuatoriana, se acaban de violentar de manera descarada las normas y la ley, una verdadera tomadura de pelo al pueblo ecuatoriano. Este hecho minimiza los pocos precedentes que se sentaron en este país en torno al robo que se efectuó en época de la revolución ciudadana.  

Se habla de pactos entre UNES y el gobierno, sino cómo entender con la facilidad que salió este personaje a dar un discurso en las afueras del CPL-Cotopaxi, como si se tratara de una víctima, luego de que se comprobó hasta la saciedad que estuvo involucrado en robos descarados y negociados, tomando en cuenta que a la larga, fue utilizado como tonto útil de los peces gordos, los que huyeron dejándolo con toda la responsabilidad.  
Ahora no nos llamaría la atención que en los próximos días este señor, abandone el país como lo han hecho sus coidearios, para no tener que enfrentar los juicios que se le vienen encima.  (O)