Mister Moreno está de visita en la “Yoni” para saludar a mister Trump, quien ha recuperado la sonrisa luego de librar una batalla contra sus archienemigos, los Demócratas, quienes añoran el poder arrebatado por el magnate Republicano, que pretende perennizarse en el trono. Todos los mandatarios del mundo occidental añoran ser recibidos por Donald. Nada extraño, si se trata del primer mandatario del más codiciado paraíso comercial del mundo. La estructura de apertura comercial, favorece el desarrollo de toda iniciativa privada, sin cortapisas por parte del Estado, que promueve los negocios como ningún otro país.
¿Qué podríamos esperar de la visita de Lenin? Requerimos fortalecer los convenios de combate al narcotráfico en el triángulo Galápagos – Panamá –Ecuador, que contamina nuestro territorio continental, especialmente desde el desmantelamiento de la base de Manta. Más del 70% de la cocaína que se expende en el mundo, se origina en Colombia y pasa por este triángulo por vía terrestre, marítima y aérea. Para su control se requieren sofisticados equipos de rastreo que no los tenemos ni podemos adquirir, además del personal idóneo debidamente entrenado, para ejecutar las labores de control 24 horas al día, 7 días a la semana. Por esa importancia estratégica, era una alta prioridad para ciertos círculos, desmontar la base de Manta, a cuenta de la “soberanía” solapando así sus verdaderas intenciones.
En segundo lugar, seguramente el de mayor interés para Trump, está la contaminación populista de la Región, encabezada por Maduro, ideada y dirigida por los “walking deads” Castristas, que se han especializado en impulsar el modelo “Foro de Sao Paulo” a cambio de suculentas regalías cobradas sobre la miserable vida de sus esclavizados ciudadanos, que prestan servicios a los países “amigos” por un puñado de monedas, mientras Castro recibe lo grueso del pago por servicios de dudosa calidad, que más bien se asemejan a diezmos cobrados en nombre del difunto ideólogo del desastre.
Esta contaminación del populismo “tropicalizado”, en Centro y Sudamérica, tiene molesta a la Republicana del Capitolio y su líder máximo. Por esa razón, debemos haber sido visibilizados como baluartes del combate a la corrupción populista, que necesitamos apoyo para ganar la batalla. Juan Guaidó requiere del respaldo decidido de los pueblos libres del Continente, para desterrar el círculo de narco poder que ha sumido al país hermano en la más grande depresión del mundo. Esa cruzada democrática pero contundente para lograr elecciones libres, está encabezada por Estados Unidos y abrigamos la esperanza de que todos los países de la Región que no están contaminados, se unan por Venezuela.
Finalmente, aspiramos a escuchar una insinuación, al menos, para retomar las negociaciones de un Acuerdo Comercial que garantice las exportaciones de productos ecuatorianos a Estados Unidos, en el mediano y largo plazo, con lo cual se pueden afianzar las inversiones existentes y atraer nuevas, destinadas a productos exportables a ese mercado. Por el momento solamente contamos con una rebaja arancelaria UNILATERAL concedida por USA para alentar actividades lícitas en Ecuador y otros países del área andina, como contraparte a la tentación de cultivo de sustancias ilícitas. Esta facilidad termina a fines del presente año y son escasos los países que aún dependen de ella para exportar sin perder competitividad.
Las últimas negociaciones se congelaron en 2007 por capricho y celo ideológico del flamante presidente populista. Pero no hay necesidad de satanizar estas negociaciones por causas políticas. Como dicen los americanos, “business is business” y las creencias o ideologías son cosa aparte que no deben interferir en los negocios, respetando las posiciones individuales en esa materia. China es gran ejemplo de esto. ¡Suerte Mr. President!(O)