Una de las posiciones que puede elegir al momento del parto.

El personal del área de emergencia del Centro de Salud tipo C La Maná realiza un taller teórico- práctico sobre la atención de partos con pertinencia intercultural.

Personal médico y administrativo del Centro de Salud compromete su trabajo en impulsar un parto humanizado para brindar atención de calidad en el embarazo, parto y posparto. Además de contar con servicios que den un enfoque intercultural y el derecho que tiene la mujer a decidir el tipo y la modalidad de alumbramiento, con el asesoramiento oportuno y el acompañamiento del esposo o un familiar.

La implementación de la estrategia Esamyn (Establecimientos de salud amigos de la madre y del niño) en el Ministerio de Salud Pública ha fortalecido a nivel nacional la atención a las mujeres embarazadas desde su planificación hasta el cuidado posterior al parto, disminuyendo la mortalidad y morbilidad materna y neonatal a través de la atención adecuada a la gestante, el parto humanizado,y el apoyo en la lactancia materna.

Vanessa Espinoza, administradora técnica del Centro de Salud  La Maná, mencionó que  “El momento del parto está enfocado en una atención humanizada, nosotros permitimos a la mujer que tenga acompañamiento, ya sea del esposo o de una persona de confianza, le damos a elegir la posición del parto y que el bebé use la vestimenta de acuerdo a su cultura, en cada control prenatal se le va indicando a la futura madre las opciones que tienen en el momento del alumbramiento y se le ayuda a elaborar los planes de parto”. Las prácticas integrales de parto como la lactancia materna durante la primera hora de vida, el apego piel con piel y el pinzamiento oportuno del cordón umbilical garantizan un inicio de vida adecuado tanto para el bebé, como para afianzar el vínculo de la madre con el niño o niña.

El parto intercultural no solo está dirigido para las madres indígenas, su propósito es recuperar una dimensión más humana del parto, convertir a la mujer en la propia protagonista de este proceso y valorar los derechos de las personas desde el momento de su nacimiento.

“La libre posición se refiere a la posición que elige la mujer al momento del período expulsivo, es decir, de rodillas, en cuclillas, sentada, de pie o acostada de lado, tener un parto en forma vertical o de cuclillas es más natural para la madre, dura menos debido a la fuerza de gravedad y a la presión que ejerce el útero sobre el recién nacido, además causa menos dolor a la madre”, enfatizó Espinoza.

Una sala de partos con pertinencia intercultural o llamada Unidad de Trabajo de Parto y Recuperación (UTPR) debe tener dos pelotas de dilatación, un gancho colgado desde el techo para colocar una tela grande que sirve de soporte para la mujer, una silla para el acompañante, una colchoneta, una lámpara de suelo cuello de ganso, mesa baja auxiliar, un dispensador de agua caliente y fría, cuatro cobijas y una cama y barras de sujeción para parto vertical, todos los equipos son puestos a consideración de la paciente. (I)