Tener un apoyo bancario como una tarjeta de crédito es algo bueno, ya que nos puede sacar de un apuro, pero no hay que abusar de ella.

El crédito significa que usted está utilizando el dinero de otro para pagar algo que usted consumió, es decir es un préstamo que debe cancelar en un plazo determinado.

Cuántas veces nos han llamado a ofrecer una tarjeta de crédito, muchas, pero la verdad hay que saber cómo manejarla, ya que se puede volver un arma de doble filo. Me refiero a gastar más de lo que al final podemos pagar, ya que como lo mencioné no es plata nuestra, en este caso sería del banco.


En este momento que vivimos una pandemia, debemos priorizar nuestros gastos, debemos darnos cuenta de qué o cuáles requerimientos son de extrema urgencia como para utilizarla y si el monto será fácil de pagarlo.

Si estamos en mora, debemos acercarnos a la agencia más cercana posible, para poder llegar a un acuerdo con el banco, en la fecha de los pagos y cómo lo haremos. Esto es muy importante para tener una buena reputación crediticia.

Este es un momento para tener muy en cuenta nuestras prioridades, y darle el uso adecuado a la tarjeta, pues cada uno sabe sus necesidades.

Es el instante de poner en la balanza las cosas que son necesarias y útiles para nuestro bienestar y no dejarnos llevar por las cosas superfluas.

Seamos conscientes de cuánto ganamos y cuánto podemos gastar. Poco a poco se irá normalizando la situación; pero no por eso vamos a hacer de la tarjeta un barril sin fondo y que luego se nos convierta en una pesadilla al momento de los pagos.

Si la manejamos con cautela y responsabilidad, veremos que todo fluirá de la mejor manera y podremos salir de nuestros préstamos sin que sea un caos hacerlo.

Dejémonos asesorar por los agentes bancarios, para que todo proceso de pago y beneficio sea fructífero, y podamos vivir en lo posible tranquilamente.(O)