Temas como el de la violencia contra la mujer cada vez suben de tono, en esta ocasión el asesinato de María Belén Bernal, ha conmocionado a todo un país, más aún sabiendo de la manera brutal en que fue asesinada, a manos de su cónyuge, un sujeto sin límites, que no dudo en asfixiarla, golpearla brutalmente y para colmo, arrojarle ácido para desfigurarla por completo.  

Este es un hecho de brutalidad en el que se reflejan muchas mujeres que han sido y que son a diario víctimas de la feroz agresión y el abuso psicológico de una sociedad machista, que a pesar de encontrarse en pleno siglo XXI no cambia, ni evoluciona.  

El Ecuador necesita transformaciones profundas, la erradicación del machismo se hace imprescindible, un machismo, ojo, del cual también participan las mujeres, las que utilizan estos actos, para inculpar y estimular la violencia de los hombres.  

Varios psicólogos hablan de que el machismo en el Ecuador no es un tema únicamente de hombres, muchas mujeres también auspician y defienden actos y actitudes que en un mundo moderno son simplemente inconcebibles. 

Mientras nuestra sociedad no experimente un cambio radical, difícilmente se conseguirá superar estos niveles de violencia, en los que participa toda la colectividad, que en la actualidad acoge a muchos vicios que se entremezclan con este tema y terminan en una escala incontenible de femicidios, que no dan tregua.  (O)