La pandemia y las disposiciones de los COE aún no permiten la libre visita a los centros turísticos.

Esta pandemia de la Covid-19 y las permanentes restricciones de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE), en procura de la vida y seguridad de la población hacen que se siga esperando el regreso normal este 2020-21 a los diversos centros y atractivos turísticos que tiene el cantón Pujilí, por ende, Cotopaxi y el bello Ecuador. Varias son las publicaciones sobre las bondades de las aguas termales en Aluchán.

Señalan en redes sociales que las termas están ubicadas en la provincia de Cotopaxi, al sur del cantón Pujilí, límite con el cantón Salcedo, precisamente en el territorio de la comuna Yanahurco de Juigua, que pertenece al cabildo indígena de Jatun Juigua Yacubamba; es decir, aproximadamente a 45 minutos desde la ciudad de Pujilí, por la vía asfaltada La Merced-Cusubamba, para luego tomar el desvío a Yacubamba se puede llegar en bus o auto particular.

Para llegar al lugar, puede hacerlo de preferencia en un automotor que sea 4×4. Si no dispone de auto propio, se debe tomar una camioneta desde Yacubamba, si es del caso para llegar hasta las termas Aluchán, describe el comunicado. Los caminos son de segundo y tercer orden por lo que se recomienda vehículos 4×4 o altos, ya que los caminos dependen del clima y si llueve el acceso se vuelve lodoso. El costo de la piscina es de 1 dólar por persona, y el horario de atención es de lunes a domingo de 08:00 a 16:00. Se ofrece servicio de comida rápida y snacks.

Este lugar no está intervenido completamente por el hombre y sus instalaciones son rústicas; sí usted desea acampar el costo es de 3 dólares y debe llevar su propio equipo de camping. Otra opción es por Cusubamba: Aluchán está ubicado en los páramos de Yanahurco a 4200 msnm está enclavado en un hermoso lugar. Puede llegar por la vía: Latacunga-Pujilí-Cusubamba/Rumiquincha/Yanahurco/Aluchán 55 km, aproximadamente 2 horas, siendo preferible utilizar una camioneta doble cabina 4×4, explican los comuneros del lugar.

Afluentes y aguas termales en los páramos de Aluchán

El complejo de aguas termales de Aluchán, en Pujilí, está rodeado de pajonales, plantas nativas y un pequeño bosque de polylepis. Los visitantes pueden descansar en los extensos pastizales y observar una parte de la cordillera de los Andes. Este atractivo natural está rodeado de puntiagudas montañas y se localiza a 3 500 metros sobre el nivel del mar. El agua caliente brota entre las rocas de uno de los cerros y es trasladada a la piscina por medio de tubos.

Domerio Tipán y sus cuatro hijos son los encargados de cuidar el área natural desde 1996. Los propietarios, con la ayuda de la comunidad, construyeron tres chozas en el sector. Las casas de madera y techo de paja son utilizadas por los visitantes para cambiarse de ropa. Otras son ocupadas por mujeres indígenas para preparar alimentos, como papas fritas, cuy asado, sopa de gallina criolla, habas y mellocos cocinados y otras delicias.

Los aventureros pueden descansar y jugar en los extensos pastizales. Hay una zona para acampar y hacer fogatas. ‘Es un espacio maravilloso que solo era utilizado por las comunidades cercanas. Hemos realizado varias adecuaciones para que el turista acceda con facilidad al sector’, aseguró Tipán. Los indígenas recomiendan a los viajeros movilizarse al sector en vehículos con tracción en las cuatro ruedas. Además, pueden alquilar camionetas doble cabina en los cantones de Salcedo y Pujilí.

Desde el centro de estas ciudades, los aventureros deben viajar por una vía asfaltada hasta el ingreso a la comunidad de Yanahurco. El viaje es de 30 minutos. Al llegar al centro de la comunidad se pueden degustar tortillas de queso preparadas en pailas de cerámica. También se pueden adquirir legumbres, hortalizas o quesos.

La travesía continúa por una vía empedrada. A su paso se observan los sembríos de papas, mellocos, habas y otras legumbres. En los extensos pastizales se alimentan las vacas, borregos y llamas. Desde algunos sectores de la carretera es posible observar los volcanes Cotopaxi, Cayambe y el Sincholagua, ubicados al nororiente de la cordillera. Al sur se divisan el volcán Tungurahua y los cerros Pi­lishurco y Casahuala.

El camino empedrado va cambiando al de tierra y lastre. Darwin Toro y su familia viajaron el sábado 1 de febrero del 2020. El docente contó que el último tramo que desciende a las aguas termales es irregular. “Hay que tener cuidado al conducir en el páramo. La experiencia es fantástica”, contó Toro.

El profesor y sus hijas disfrutaron de las cálidas aguas termales. También recorrieron parte del páramo en caballos. Otros visitantes prefieren caminar por los afluentes que nacen en los páramos.

En el viaje se tiene la ventaja de avistar guarros, cóndores, halcones y otras aves. Además, hay conejos y ganado bravo que se alimentan en las otras montañas. (Fuente: Fabián Maisanche-EC).