El problema más grave que enfrenta el Ecuador, sin duda es el desempleo, el mismo se ha convertido en el caldo de cultivo para que los necesitados se conviertan en presa fácil de la delincuencia y el narcotráfico; ante una realidad tan difícil el gobierno central, no puede dejar para mañana, el tratamiento del tema laboral.  

Nuevamente le recordamos al presidente Lasso que la Ley de Apoyo Humanitario vence a mediados de este año, y cerca del 50 % de empresas del país se acogieron a esta tabla de salvación que, de no haberse creado, el tema del desempleo sería peor aún.   El desempleo en el país es del 70 %, pero se habla de que en datos reales superaría fácilmente ese número, y estaría bordeando el 80 %; pero en fin ese “70 %” es algo absolutamente insostenible.   Si bien es cierto que, en un mínima, pero muy mínima cifra ha aumentado el empleo, pero esto es algo insignificante en realización a los ofrecimientos de campaña del actual Presidente y sobre todo, a las enormes necesidades que tiene un pueblo que se muere de hambre y está cayendo en las manos del diablo, por necesidad.   Aa esto hay que sumarle el inexplicable aumento del sueldo básico en USD 25, por qué inexplicable, porque no sabemos cómo se le ocurrió al gobierno autorizar un aumento salarial, cuando ni siquiera hay empleo en este país, esto sencillamente ocasionara que el desempleo aumente, muchas plazas de trabajo se perderán a partir del próximo mes; mientras tanto el Presidente habla de que la reforma laboral, se tratará en una consulta popular, que se llevará a cabo el próximo año.  

Despierte señor Presidente, el país se cae en pedazos y la lepra no espera, la lepra carcome todo el cuerpo, estamos a punto de colapsar porque no se le da un tratamiento inmediato a este asunto, de qué tiene miedo, de aquellos falsos líderes que en la actualidad ya no son ni chicha, ni limonada o de aquellos sindicalistas, que ya no representan a nadie, no puede estar temeroso de fantasmas, porque toda esa opción se ha convertido en un simple proyección, sin cuerpo, ni presencia real, si en la actualidad no tiene los pantalones para realizar este cambio, con claridad podemos decir que su gobierno está destinado al fracaso. (O)