Estos momentos difíciles de cuarentena me parece, que a la mayoría de ciudadanos nos ha ayudado a la reflexión. Sí,  para pensar detenidamente sobre nuestro futuro y el del Ecuador; para indagar en nuevas oportunidades de trabajo, de estudio, en general dar un giro de ciento ochenta grados a nuestras vidas, a  nuestro Ecuador y mostrar una nuevo rostro frente al mundo.

En este momento de cambio y al ver caras nuevas en el gabinete presidencial, tenemos que plantearnos  que debemos acatar lo que los ministros encargados dispongan con la venia del nuevo Presidente electo, siendo también nosotros parte del progreso.

Es el momento de arrimar el hombro, de agradecer esta nueva oportunidad para la Patria, de tener el coraje de decir: “Sí puedo lograr lo que me propongo”, de servir y crecer con nuestro trabajo diario.

Si meditamos en el bien que significa cambiar de rumbo, debemos sentirnos  felices de que poco a poco nuestro Patria querida  volverá a ser libre y soberana, ya que llegan aires de libertad y consenso.

A pesar de la pandemia seamos optimistas, en el presente y el futuro, démosle la oportunidad al nuevo gobierno de hacer las cosas con capacidad y eficiencia.

Que este confinamiento no sea tema de quejas, ni mucho menos, más bien de agradecer  que se puede divisar  un nuevo horizonte, donde se respirará paz y ejemplo para el mundo, y de que se puede retomar el rumbo a un mejor porvenir. iAsí sea! (O)