Ante los casos de corrupción del país, que son innumerables, claro está que nos indigna el que muchas personas con influencias hayan obtenido el carné de discapacidad sin merecerlo y además hayan importado autos de lujo valiéndose de este beneficio. Por el contrario, son discapacitados mentales que se aprovecharon y se siguen aprovechando de la Patria.  

A esto se suman los robos de los insumos médicos, mascarillas, y todo lo que se nos pase por la mente.

Pero qué podemos hacer ante estos hechos aparte de que ya han sido denunciados?  Creo que por parte de las personas que vivimos del diario vivir y de nuestro trabajo, es seguir siendo un buen ejemplo para nuestra sociedad y familia.

No podemos seguir lamentándonos, seamos el cambio, el cambio en lo positivo. Levantemos al Ecuador con una sonrisa a nuestros niños estudiantes en la casa, que por primera vez se enfrentan a un mundo virtual sin contacto personal. Levantemos al Ecuador con un gesto de amabilidad ante un familiar necesitado, levantemos al Ecuador haciendo nuestro trabajo bien hecho, levantemos al Ecuador ahora siguiendo las normas de bioseguridad, usando la mascarilla para dar ejemplo a los demás, dejando los desechos de basura en el lugar correcto.  Levantemos al Ecuador con oración y fe, no necesariamente en las iglesias, ahora la iglesia es nuestro hogar. Y Dios está en todas partes.

Hemos sido golpeados muchas veces por desastres naturales, y ahora la pandemia, pero que la fuerza y el empuje que tenemos no nos abandone, que la fe del día a día nos acompañe.

Pensemos que a pesar de tanto desastre hay alguien por quien vivir, primeramente nosotros mismos, nuestros familiares y amigos.

Demos la espalda a la corrupción y a la gente que no vale la pena, y demostremos que si en cada hogar damos lo mejor de nosotros haremos de nuestro país y el planeta un mundo mejor desde nuestro frente de batalla.  ¡Sí se puede!(O)