Durante los enfrentamientos del viernes 25 de diciembre. Foto: Cortesía.

Tras 167 días sin solución al conflicto laboral entre los trabajadores y directivos de Explocen, se buscará una salida pacífica desde la iglesia.

El drama de los trabajadores de la fábrica Explocen (Poaló – Latacunga), se mantiene desde hace más de cinco meses, aunque los huelguistas sostienen que ya son 10 años de pedir mejoras laborales; mejoras que no llegan y los orilló a “mantenerse en pie de lucha”.

Esta lucha los ha mantenido lejos de sus familias, sus casas, sus vidas, no piensan declinar, pese a los incidentes registrados la mañana y tarde del 25 de diciembre, en plena Navidad, cuando los huelguistas “recibimos una represión brutal de parte de la Policía Nacional”, recordó Freddy Caiza, secretario del Comité de Trabajadores de Explocen.

Caiza contó que las exigencias que hacen son justas, necesitan un contrato laboral colectivo, que les permita continuar con sus labores de manera segura, pero ante el inaccionar de los directivos, Estado y sociedad, planean buscar otros canales que les permita encontrar una solución, a lo que hasta ahora parece un “túnel sin salida”.

De acuerdo a Caiza un grupo de compañeros dirigentes gremiales del país, buscarán un acercamiento con los líderes de la iglesia católica, para por medio de ellos, encontrar una vía de escape, a la situación “que hace rato dejó de ser laboral, ahora es humanitaria”, enfatizó el dirigente, al recordar que dentro de las personas que se mantienen en la huelga hay mujeres, y personas de la tercera edad, incluso algunos cuya salud ya no es estable, debido a los fríos intensos, a la falta de alimento, entre otras vicisitudes de la protesta.

La Defensoría del Pueblo, será otro de los organismos en los que ya sé tocó las puertas, con buenos resultados, debido a que colaborarán de modo activo en la búsqueda de consensos, ante una realidad que durante los últimos enfrentamientos dejó más de un herido.

Sin embargo, a través de un comunicado la Policía Nacional, aseguró no haber desalojado ni reprimido a los protestantes. Esto fue corroborado por el gobernador de Cotopaxi, José Rafael Maya, quien aseguró que no hubo tal represión, pese a que los videos que circulan en redes, digan lo contrario. (I)