Se volvió un negocio lucrativo, aprovechar la desesperación de la gente, que busca un mejor futuro lejos de las fronteras patrias. Desde hace tiempo se sabía que la terminal aérea local era el puerto de salida hacia el norte del continente y desde México al gran sueño americano sin importar lo temerario del viaje.

Ayer la Policía Nacional desarticuló una presunta organización delictiva que funcionaba desde Latacunga y Santo Domingo de los Tsáchilas, se encargaba del tráfico ilícito de migrantes, cobraban 12 mil dólares por persona, el destino final Estados Unidos.

Es realmente preocupante que organizaciones delictivas hayan puesto sus ojos en el Aeropuerto Cotopaxi, cuyo normal y legítimo funcionamiento ha sido una gran aspiración de esta provincia. 

Es un tema muy complicado, pero las autoridades no pueden escatimar esfuerzos para reactivar esta terminal para que se convierta en un importante punto de embarque de exportaciones del centro del país.