Los cotopaxenses nos despertamos con la sorprendente noticia, de que cerca de una treintena de fiscales de Quito, formaron parte de un mega operativo, para desarticular a una supuesta banda de delincuencia organizada, encabezada por el prefecto de Cotopaxi, varios familiares y colaboradores de la Prefectura, entre otros.  

Se los acusa de delincuencia organizada, concusión, testaferrismo, enriquecimiento ilícito, enriquecimiento privado no justificado, tráfico de influencias y más.  

Es decir, una serie de delitos que señalan claramente que se formó una organización bien estructurada en el Gobierno Provincial de Cotopaxi, que fue creciendo, de acuerdo a cómo crecía la ambición de los involucrados. 

Los actores se encuentran en etapa de indagación, pero según la Fiscalía, este caso lleva en investigación más de un año y tienen las pruebas suficientes, para desarticular esta organización, que dicen está bien estructurada, y con pruebas que difícilmente se podrán desvirtuar.  

Este caso, ha causado conmoción, no solamente a nivel local, sino nacional también, los diferentes medios están inundando de noticias acerca de esta trama, que ha puesto a Cotopaxi en la mira de todo el país.

Sin duda que esto dará un giro de 180 grados a las próximas elecciones, en donde el supuesto gran favorito, hoy ha pasado de héroe a villano, dejando la puerta abierta a nuevos candidatos, pues en la actualidad se encuentra muy cuestionado el movimiento indígena, gran favorito del electorado local y que seguramente luego de estos acontecimientos sufrirá un grave revés.