Qué está pasando en el Ecuador tras bastidores, quién manipula la opinión pública, se han activado los famosos troles y en palabras del primer mandatario hay una confabulación en marcha para dar un golpe institucional a la democracia.

Ya se escuchan voces disonantes que llegan desde Bélgica, un líder indígena intentando otro levantamiento como el 2019, y un partido político muy conocido hacen todo lo posible para desprestigiar al Gobierno.

El anuncio de una posible muerte cruzada puso de cabeza al legislativo, que demostró su inoperancia y desconocimiento de las leyes cuando el CAL, arrogándose facultades que no le correspondían, devolvió al Ejecutivo el proyecto de Ley de creación de oportunidades, según los constitucionalistas, “atribución que no la tiene ni la misma Asamblea Nacional. Por tanto, resulta evidente que se actuó de manera inconstitucional, arbitraria, irresponsable e ilegal”.

Este empantanamiento en que se encuentra el Ecuador vislumbra un panorama desalentador, si no se puede debatir con altura un proyecto de ley que podría mejorar la condición laboral de miles de compatriotas, si no hay la voluntad política para buscar un verdadero cambio, las cosas no sólo que se quedarán como están sino que podrían empeorar radicalmente, porque las necesidades son enormes, considerando además los ingentes gastos en los que ha incurrido el Gobierno para la vacunación masiva de la población.

Este Ecuador complejo y difícil de gobernar tiene una gran oportunidad de cambio; pero también está a un paso de la postración. Sería bueno que las partes oigan el clamor de  quienes forman parte del 70 % de desempleados que buscan un trabajo digno.  Todo esto teniendo como marco un país azotado por las mafias y el narcotráfico y la necesidad de enormes recursos para contrarrestar las violencia.

Es evidente que los discursos ideológicos no llevarán el pan a la mesa de los ecuatorianos.