El trabajo es la fuente de crecimiento y engrandecimiento personal, pues nos permite realizarnos como hombres, como padres, como seres útiles en una sociedad. Pero cuando es realizado por obligación, como un castigo, lejos de ser algo gratificante se constituye en una carga que más bien degrada al ser humano.
Siendo el trabajo entonces lo que más dignifica al hombre debe reunir todos los requisitos de seguridad para no provocar enfermedades, lesión o muerte. Quienes tienen en sus manos la posibilidad de generar fuentes de trabajo deben cumplir con todos los elementos para prevenir la degradación mental y física del ser humano. De igual manera quienes dirigen una sociedad y que se jacte de ser civilizada debe normar y garantizar la salud de todos sus habitantes, porque todos tienen que cumplir actividades laborales sean con relación de dependencia o sin ella.
Entonces el trabajo puede ser fuente de salud y también de enfermedad. Pero, ¿qué es la salud? Al respecto existen muchas definiciones, como la de la OMS que dice: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad”. Otras como un testimonio oral de un dirigente indígena que dice: “Salud es estar alegre, contento con ganas de trabajar y de divertirse. El enfermo está triste, no alza ni la cara ni la vista, no puede trabajar”.
Pero alrededor del trabajo hay que hacer algunas consideraciones, sobre todo en los riegos que son mayores en los sectores sociales que son más vulnerables por diferentes características como son sexo, edad, nivel educativo y por las condiciones de empleo. En el caso del empleo temporal y el informal son llevados a cabo precisamente por personas con baja calificación, lo cual les hace más vulnerables a los riesgos, más aun cuando se cambia de actividades frecuentemente y la exposición es a diferentes riesgos y en algunos casos ni siquiera detectados.
A igual que en Salud Pública los determinantes del proceso salud-enfermedad son la calidad y las condiciones de vida, de igual manera en Salud Ocupacional los determinantes de la salud y enfermedad son la forma de trabajo de cada sector. Es decir, cada actividad laboral tendrá la posibilidad de generar un determinado tipo de enfermedad y accidentes.
En el caso de enfermedades profesionales que aun siendo un espacio muy visible, su aparecimiento es con el tiempo, son de desarrollo lento. De ahí la necesidad de buscar la relación causa efecto para que no exista el problema de un subdiagnóstico y subregistro; y como consecuencia la imposibilidad de tener elementos necesarios para realizar verdaderas campañas de prevención.
En el caso de accidentes laborales que es un fenómeno de ocurrencia inmediata una forma de hacer evidente su importancia y la prevención de riesgos es a través de indicadores expresados en tasas de accidentabilidad.
Por esta razón se han generado múltiples documentos sobre la investigación de accidentes, avisos de enfermedades laborales y accidentes, a pesar de lo cual hasta la presente no existen datos estadísticos específicos en relación a las enfermedades laborales por lo que no hay índices reales de enfermedades que por las actividades diarias del trabajo presentan los trabajadores (se desconoce cuántas personas han quedado sordas por el trabajo, cuántas con enfermedades respiratorias de origen laboral, cuántas con lesiones dérmicas o del aparato osteomuscular, cuántas con alteraciones neurológicas, con enfermedades mutagénicas, teratogénicas o cancerígenas, etc.)
Por toda la importancia en esta relación directa entre salud y trabajo existen responsabilidades sociales, colectivas e individuales. Una de las principales es el cumplimiento a lo que se ha llamado “derecho a saber” que consiste en el derecho que tiene todo trabajador de conocer los riesgos para su salud y para su vida a que se expone en su trabajo y las medidas preventivas que deben tomarse para reducir al mínimo la exposición a ellos.
Otra responsabilidades es la concientización individual y colectiva en lo que se refiere a la organización de los trabajadores y su capacidad de movilización y representación; de ser un ente no solo figurativo sino que ejerza sus derechos laborales pero que también a su interior genere la concientización de la dignidad del trabajo y la responsabilidad individual frente al mismo así como a su salud.
El control de la salud y seguridad en el trabajo están vigiladas por el IESS, MSP Y MRL; entidades que tienen que ver con los trabajadores con relación de dependencia y sin ella, para lo cual cuentan con una normativa legal de aplicación general explícita en la Constitución de la República, Convenios Internacionales, Leyes Orgánicas, Reglamentos, Decretos Ejecutivos, Resoluciones.(O)

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