Hoy se va el 2021, un año que gracias a Dios fue bueno para nuestro país, pues por fin se terminó el correato, que tanto daño hizo, llegando al poder una  nueva tendencia, que desde sus inicios tubo acertadas decisiones, como la vacunación masiva, que ha sido ejemplo mundial de efectividad, y sobre todo, honestidad, esto en manos de otro gobierno, hubiera sido el negociado del siglo, pero gracias al buen manejo de este proceso, hoy cerca del 85% de los ecuatorianos se encuentran vacunados, esta ha sido una gran arma, para enfrentar a las nuevas variantes del coronavirus que se presentan, se habla de que faltan menos de 3 millones de ecuatorianos para lograr la inmunidad total de la población.  Por otro lado, antes de finalizar su gobierno, Lenín Moreno eliminó el subsidios al precios de los combustibles y puso un sistema de bandas. Como todos sabemos, este subsidio no estaba precisamente dirigido a los más pobres, ésta  era una ayuda para los que tiene vehículos. A pesar de la presión social Lasso ha sido enfático en señalar que no dará marcha atrás, esto ha causado malestar entre los politiqueros que quieren convulsionar al país con este pretexto, pero como se lo vio meses atrás, la paralización que intentaron realizar, fue un rotundo fracaso.  El país tiene otra cara, recién vemos como se están sincerando cuentas y saliendo datos, que antes estaban escondidos, para no revelar el rotundo fracaso del SS XXI. Hoy podemos decir que nos encontramos pisando tierra firme, viviendo una realidad que permite saber qué proyección tendrá el país para los próximos años lejos de mentiras y cuentos. Sin duda que terminamos este año en medio de un ambiente optimista y con la tranquilidad de que la Nación está manejada por personas que están cambiando esa realidad negativa y de confrontación entre ecuatorianos, herencia de tiempos pasados.