La desnutrición afecta más en el sector rural.

Así lo dio a conocer Francisco Escobar, coordinador de la zona 3 del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

De acuerdo a los datos que emitió el Ministerio de Salud Pública (MSP) en el 2018, un 30,54% de niños en Cotopaxi tienen desnutrición crónica, Sigchos, Saquisilí y Pujilí tienen el 41%, es decir, que, de cada diez niños, 4 padecen desnutrición crónica.

En Latacunga se sobrepasa el 30% especialmente en el sector rural, así lo dio a conocer Francisco Escobar, coordinador de la zona 3 del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Según el Plan de Ordenamiento Territorial, en Latacunga las parroquias más afectadas son Poaló con el 68%; Toacaso, con el 67%; Belisario Quevedo.

En el sector rural la desnutrición crónica se dio por el cambio en los regímenes alimenticios, antiguamente las familias del campo se alimentaban con los frutos de la tierra; habas, choclos, mellocos, ocas, arvejas, papas, etc.

Pero con la modernidad y el acceso a alimentos industrializados con baja carga vitamínica y proteínica como el arroz, fideo, pan, fueron reemplazados, indicó Claudia Masapanta, madre de familia.

“Nuestros niños antes en un recreo comían un chapito de máchica con leche, hoy son los chitos, salchipapas, que llenan, pero no alimentan”, dijo la madre.

Escobar manifestó que con la implementación de las mesas técnicas Misión Ternura desde el 2018, por parte del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES); trabajaron mancomunadamente con las Alcaldías de: Sigchos, Saquisilí, Pujilí, Salcedo y Pangua.

“La idea fue ir encontrando niños que no estaban contemplados en los planes del Gobierno”, dijo, a la par, aumentaron centros “Creciendo con nuestros Hijos, actualmente cuentan con 202 unidades en toda la provincia.

Los niños que pertenecen a familias de pobreza y pobreza extrema reciben una atención personalizada para atender las particularidades de cada caso.

Durante este año se planea trabajar con las mismas temáticas para no desatender a los niños y niñas vulnerables. (I)