La costosísima deuda con China está bajando al cambiarla por el FMI, se calculaba que cada ecuatoriano estaba endeudado en 367 dólares, hoy la deuda per capita es de 292 dólares y sigue en descenso. A pesar de los resultados, los socialistas y sindicalistas protestan y hablan de que el país está hipotecado al imperialismo; pero en la práctica, la realidad es otra, por fin la economía comienza a recuperarse y hay esperanzas de un futuro. 
La situación del Ecuador ha sido tan precaria por los malos manejos y los robos desmedidos, que prácticamente nos quedamos sin esperanza de días mejores, el único porvenir que mirábamos posible, era el de la caridad, por que prácticamente nos quedamos sin armas para luchar.

Fue acertado por parte del gobierno anterior, comenzar conversaciones con el FMI y de apoco ir cambiando los créditos, trabajando con esta institución, claro está que también requieren al país cambiar muchas prácticas obscuras para  transparentar la situación actual.  Además no seguir aferrados a los paternalismos y  cambiar la obsoleta legislación laboral, para dinamizar la economía y poder ser sujetos de crédito, compromisos que disgustan a la mal intencionada izquierda que critica estos requerimientos, que de una u otra forma les afecta, pues se quedan sin piso para sus protestas y sus semilleros socialistas, que hoy casi están obsoletos, luego de la fatídica experiencia del famoso socialismo del siglo XXI, que lo único que hizo, fue robar el sueño de todos los ecuatorianos de una manera atroz y descarada, además de permitir que se siembren en el país, vicios como el narcotráfico, que hoy mantiene en zozobra a toda la sociedad ecuatoriana.      

La costosísima deuda con China está bajando al cambiarla por el FMI, se calculaba que cada ecuatoriano estaba endeudado en 367 dólares, hoy la deuda per capita es de 292 dólares y sigue en descenso. A pesar de los resultados, los socialistas y sindicalistas protestan y hablan de que el país está hipotecado al imperialismo; pero en la práctica, la realidad es otra, por fin la economía comienza a recuperarse y hay esperanzas de un futuro. 
La situación del Ecuador ha sido tan precaria por los malos manejos y los robos desmedidos, que prácticamente nos quedamos sin esperanza de días mejores, el único porvenir que mirábamos posible, era el de la caridad, por que prácticamente nos quedamos sin armas para luchar.

Fue acertado por parte del gobierno anterior, comenzar conversaciones con el FMI y de apoco ir cambiando los créditos, trabajando con esta institución, claro está que también requieren al país cambiar muchas prácticas obscuras para  transparentar la situación actual.  Además no seguir aferrados a los paternalismos y  cambiar la obsoleta legislación laboral, para dinamizar la economía y poder ser sujetos de crédito, compromisos que disgustan a la mal intencionada izquierda que critica estos requerimientos, que de una u otra forma les afecta, pues se quedan sin piso para sus protestas y sus semilleros socialistas, que hoy casi están obsoletos, luego de la fatídica experiencia del famoso socialismo del siglo XXI, que lo único que hizo, fue robar el sueño de todos los ecuatorianos de una manera atroz y descarada, además de permitir que se siembren en el país, vicios como el narcotráfico, que hoy mantiene en zozobra a toda la sociedad ecuatoriana.