Si bien es cierto que el país ya no da más con el tema delincuencial y es absolutamente necesario poner mano dura para controlar este tema, el estado de excepción dictado por el primer mandatario, también se presta para muchas cosas como, la aprobación de la ley urgente en la Asamblea o  la aplicación de la figura de muerte cruzada, ya que en el mismo se habla de “grave conmoción interna”.  
Salen a la luz muchas críticas por esta decisión, pero como todos lo hemos visto, este país es prácticamente ingobernable, hay tanta oposición, contradicciones y chantajes, que no queda otra salida que buscar la manera de tener un poco de gobernabilidad.  
Todos hemos sido testigos de la prematura oposición de varios grupos políticos, al otro día que se cumplió con éxito en plan de vacunación, salieron a la luz a decir, “y ahora qué viene”, como si ya hubieran pasado años de mal gobierno.  Sin duda que las actitudes vergonzosas y amenazadoras obligan a plantear decisiones radicales como éstas, tomando en cuenta la realidad de la desbordante delincuencia que, claramente viene de la desesperación del pueblo por la falta de empleo.  

Si existe una entidad a la que no le da la gana de buscar soluciones a la tremenda crisis del país, ojo, crisis que se acarrea desde el pésimo y abusivo manejo del correato, sumada a la devastadora pandemia que acabó con la economía nacional, pues el mandante no tiene más opción que tomar medidas radicales, que sin duda, todo el país espera, por que ya no da más.