Es realmente desalentador vivir en un lugar en el que el rato menos pensado, porque les viene en gana a ciertos grupos, se paraliza todo un país, se lo deja desabastecido y aún más pobre, ojo, luego de salir de una devastadora pandemia que carcomió el bolsillo de todos los ecuatorianos.
Con estos antecedentes, cómo no va estar en continuo florecimiento, el negocio del coyoterismo, la gente siente verdadera desesperación de salir corriendo, de un lugar tan inestable y conflictivo, un lugar sin Dios ni ley, en donde no se sabe qué va a pasar el día de mañana.
La gran mayoría de ecuatorianos lo único que piden es trabajar, tienen verdadera desesperación de salir adelante, no puede ser posible que, gente que no tiene idea de los que es producir, sacrificarse, hacer empresa y generar trabajo hable en nombre de todos.
Lo único que se necesita es estabilidad, lo único que se pide es fortalecer la democracia, pero no utilizar la democracia como patente de corso para aquellos que buscan asaltar a la Nación e imponer miedo, con la clara intención de desestabilizar un gobierno, que recibió un país golpeado por la perversa ambición y descontrol de gobernantes pasados.
No podemos caer en el jueguito, de quienes han demostrado tener un apetito desmedido y claras intenciones de tomar el poder por una vía inconstitucional para beneficiarse de manera particular y nada más. (O)