Salieron corriendo varios miembros del correato de la embajada de México, cogieron un avión, y bien gracias, no hubo quién los pare, ni les haga pagar por sus fechorías entre estos, dos de los principales actores de la revolución ciudadana que intentaron caotizar el país en octubre.
Esta es la historia de todos estos socialistas que dejaron desfalcado al Ecuador, de la manera más simple, toman el camino y salen corriendo como si no pasara nada, casi no ha quedado ninguno para dar cara a la justicia.
El pueblo ecuatoriano está cansado de que las autoridades, se hagan de la vista gorda para no ver como estos delincuentes salen corriendo despavoridos antes de que les toque abrir la boca.
Tenemos instituciones como el IESS que están a punto de colapsar, se sabe dónde está el culpable de este despelote, y sin embargo, no se hace mayor cosa por extraditarlo y traerlo de las orejas a que pague sus penas y devuelva lo robado, este es el cuento de nunca acabar con estos actores del mal.(O)