Ahora que se protege a los animales y toparles puede ser un delito grave, la proliferación, especialmente de perros callejeros en nuestra ciudad se está convirtiendo en un tema inmanejable, más aún cuando mucha gente les da comida y agua en las afueras de sus casas y negocios.
Pero no todo es positivo, ahora enfrentamos otro fenómeno, y es que en lugar de hacer una obra para el bien común, estos animalitos se están reproduciendo rápidamente, porque están encontrando un hábitat perfecto para desarrollarse con más efectividad.
Ahora ya no son tres ni cuatro perros, el otro día mirábamos a la salida de clases de una escuela en San Felipe, en donde es típico que los estudiantes arrojan basura en el piso, manadas enteras de perros que se reúnen para comer estos desperdicios, luego vimos a unos niños que molestaban a uno de estos canes y eran amenazados por varios de estos perros, de una manera peligrosa, esto da una medida de lo que está ocurriendo en esta ciudad y no nos damos cuenta, no vemos de qué manera se puede prevenir este crecimiento, que sin duda va a afectar la seguridad ciudadana.
La única manera de parar este problema, sería haciendo campañas gigantescas de esterilización, algo que lo vemos definitivamente muy difícil.(O)