Cada vez que se escucha hablar del IESS, inevitablemente se paran los pelos de punta, al sentir el futuro incierto que le espera a dicha institución.  

Hoy con tristeza podemos sabemos que los jubilados están pidiendo créditos quirografarios, para poder atender su salud, ya que hablar de atención en dicha institución, es una batalla perdida, en la que más rápido puede llegar la muerte, que un turno para ser atendidos. 

El tema se ha vuelto tan complicado que cerca del 50 % de jubilados, para ser exactos un 43 %, han tomado esta opción para poder curar sus dolencias.  

Estos préstamos significan más de  USD 300 millones, que podrían poner en riesgo la estabilidad de esta institución, por los sobre endeudamientos. 

La crítica situación del IESS, cada vez es peor, la falta de retroalimentación de la institución, está poniendo en riesgo la subsistencia y el futuro de este organismo que, sin duda, al ritmo que va, en muy pocos años ya no podrá pagar las pensiones jubilares.  

En las circunstancias actuales la poca esperanza que tenemos los ecuatorianos, es que temas como el de lo laboral, se puedan arreglar y mejorar en la consulta popular que está anunciando el gobierno, un asunto que requiere tratamiento urgente, para poder generar empleo en el país, porque pensar que esto se podrá solucionar en la Asamblea Nacional, es prácticamente, como arar en el mar. 

El desprestigio y rechazo generalizado de la ciudadanía al parlamento, es evidente, esta institución se ha transformado en sinónimo de corrupción, chantaje y los peores vicios que giran alrededor de este organismo del que poco esperan los ecuatorianos.  (O)