Varias realidades tras recoger material de reciclaje. FOTO M.S. LA GACETA

El reciclaje ha permitido la gestión de los desechos, pero también se ha convertido en un trabajo diario para muchas personas. Por lo general, efectúan sus labores en los ecotachos de la ciudad y sin los implementos de seguridad e higiene necesarios.

José Andrés Tigasig, hace tres años trabajaba en una plantación, pero a causa de que quebró la empresa tuvo que salir y buscar otro empleo.

Pero al tener 54 años de edad ya no le contrataron, entonces decidió trabajar en el reciclaje, pese a que su pierna izquierda está un poco adolorida, la causa la desconoce.

Apoyado con un coche desde las 06:00 comienza su caminar por las calles buscando chatarra, cartón y botellas, por lo general termina entre las 16:00 a 17:00.

La tarea la calificó como difícil el tener que ingresar a la basura y buscar el material que es muy poco pagado, pues el kilo le pagan a 0,10 centavos, “no quieren pagar más” al día si llena todo un coche obtiene entre 4,50 a 5,00 dólares.  

Dijo no ser el único, pues con el paso de los años ha ido aumentando varios “escogedores” y en cada esquina hay uno.

Miguel Ángel Chimba, de 77 años, realiza esta misma actividad por cerca de 5 años, “no quieren dar trabajo en la construcción” y por su edad no pudo encontrar otro oficio y prefirió salir a reciclar “por lo menos para una libra de arroz”.

También recoge botellas, cartón, baldes de pintura, manifestó que expende a 0,10 ctvs. el kilo de papel 0,15 ctvs., el cartón. Reúne cada dos meses para obtener 50 dólares. Sale de su casa a las 08:00 y regresa a las 14:00. Dijo que no es una hora fija, pues se retira a su domicilio hasta que llene su saquillo.

María Guanoluisa, de 65 años de edad, está en esta labor cerca de 8 años, indicó que con el paso del tiempo va decayendo el trabajo. Pues mencionó que desde el Mayorista al Centro de Atención Ciudadana solo encontró dos cartones. (I)