Luego de las últimas masacres en las cárceles del país, ponen en evidencia que las penitenciarías se encuentran conectadas,  por ello es valedera la incertidumbre de los habitantes de esta provincia, ante el peligro de que en cualquier momento se reactive  la violencia en el CPL-Cotopaxi, y se ponga en peligro la vida de los cotopaxenses que están pagando sus condenas, ya sea por algún accidente de tránsito, juicios de alimentos o delitos menores, ciudadanos que en cualquier momento podría perder la vida, en manos de bandas criminales internacionales, que se encuentran manejando las cárceles, como si se tratar de su propia casa.  

Ya lo dicen los expertos, en el Ecuador no se pueden manejar penitenciarias tan grandes, éstas en lo único que se están transformando es en escuelas de delincuencia y crimen organizado, por ello los cotopaxenses deberíamos unirnos para sacar de una vez por todas a este indeseado lugar, que nos impuso el correato. 

Como se recordará, el CPL en la actualidad funciona sin casi ninguna seguridad, si no se salen los reos, es porque no les da la gana, desde el primer amotinamiento que se registró destruyeron la mayoría de sistemas de seguridad, los que hasta la fecha no han sido repuestos, a pesar de que el actual mandatario, ofreció direccionar grandes recursos para el efecto, los que hasta la fecha no han llegado.  

En esta situación emergente, debería nuevamente abrir sus puertas el famoso penal García Moreno, para dividir esa enorme población carcelaria, que está generando tantos problemas a la sociedad ecuatoriana, esta sería una de las mejores opciones y más rápidas para evitar que el tema se complique más y con un costo mínimo, porque ese reclusorio ahí está intacto.