Una costumbre y tradición son los toros populares en Pujilí

5
1034

En las fiestas de Corpus Christi o de Cantonización debe haber ‘toros’; en las fiestas de parroquias y comunidades debe haber ‘toros’.

En el cantón Pujilí, una costumbre y tradición son las corridas de toros populares; en las fiestas de la Octava de Corpus Christi -al ser religiosa y cultural- la gente exige que haya dentro de la programación los toros populares; en las festividades del 14 de Octubre, al celebrar la cantonización, existe las corridas de toros populares; no se diga en las fiestas de cada parroquia, barrios, comunidades, o fiestas particulares deben existir en el programa los toros populares, que junto a las presentaciones artísticas son los números que mayor atención captan en la población pujilense.

El escritor pujilense César Enrique Jácome, en un texto de su autoría manifiesta.  “Una de las diversiones españolas que caló muy hondo en los territorios andinos coloniales son las corridas populares de toros. Las fiestas religiosas sonadas y las grandes celebraciones tenían como número central de atracción las corridas de toros en ciudades, poblados y campos.

En la urbe las fiestas de aniversario de fundación cantonal casi siempre remataban con el espectáculo taurino. La particularidad que la urbe esté circundaba por grandes haciendas que desde los declives trepaban la cordillera occidental de los Andes en donde el ganado vacuno se desarrollaba tan vigoroso en estampa y en bravura, casi siempre lejos de la mirada y manejo del hombre que, en algunos casos, los toros se habían convertido en cimarrones, ponía a disposición de la fiesta la materia prima del espectáculo que concitaba el interés colectivo.

El Comisario Municipal, fungiendo de prioste mayor de la fiesta, visitaba las haciendas cuyas ganaderías habían sido seleccionadas por su mayor bravura, a fin de comprometer a los dueños la colaboración, acordando el día en que su divisa debía participar. En tanto en la plaza principal se había delineado el coso, que siempre tenía un tamaño descomunal para satisfacer la mayor parte de la creciente demanda. De inmediato, en el sitio mismo, el Comisario se dedicaba a vender por metros lineales el frente del espacio que cada familia deseaba adquirir para construir su tablado; desde luego el número de metros no podía exceder de la dimensión preestablecida.

La entrega de lotes se desarrollaba en un ambiente de algarabía general: gritos de contento de unos porque habían alcanzado sitios en los cuales quedaban protegidos del sol de la tarde; protestas de otros porque se les ha reducido la extensión pagada; reclamos más allá porque no aparecían en la lista; en fin, caras largas, rostros pálidos de algunos que resignados esperaban que aquel renuncie a su inscripción para reemplazarlo y así ver compensado el aguante de toda una mañana de ir y venir por el imaginario coso.

No se había descuidado detalle alguno en la distribución, pues, había que dejar espacios para el toril, para la puerta de los sustos, para la puerta de entrada y salida de los de a caballo y para los sitios en donde se ha de construir el tablado municipal y el destinado a la banda de músicos.

Dos días antes del inicio de la corrida comenzaba un trabajo febril para construir los tablados; los propios dueños o peones contratados para el efecto comenzaban a plantar postes, a amarrar durmientes como estructura para iniciar la colocación de las tablas, dependiendo de la comprensión de los vecinos para compartir o al menos adosar redes…

El día fijado para la primera corrida, la hora cero se acerca y también el encierro se aproxima a la urbe anunciado por sones de las bocinas y los gritos de vaqueros y curiosos. Podía parangonarse esta entrada con los encierros de Pamblona en las fiestas de San Fermín, pues pese a que los vaqueros se apostaban convenientemente en las bocacalles no era raro que un astado se desmane y ponga en sustos a los viandantes…

La jornada termina con la evaluación de la bravura de los toros. Ahora le ha tocado a la afamada ganadería de Isinche Grande. Mientras la muchedumbre se recoge a los hogares hace planes para los próximos días de fiesta en que actuarán las ganaderías de San Francisco de Cachi, de Cuturiví, de Santa Bárbara, de San Antonio, de Rumiquincha o de Guambaine”.(I)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

5 × cuatro =