Sin duda ser beneficiarios del FMI requiere de una serie de sacrificios, sacrificios que exigen sensatez, claridad en las cuentas, algo que en este país no se conocía.
Los ecuatorianos ven con dolor e impotencia cómo se manejaron las arcas del país en tiempos de la revolución ciudadana, al antojo de un grupo de vivísimos, que hasta pusieron la ley mordaza para que los medios se callaran la boca. La verdad ha salido muy tarde, cuando ya ninguno de los vivísimos se encuentra en el Ecuador, solamente quedan las acusaciones que no prosperan, y ellos bien gracias, disfrutando de miles de millones de dólares, de un pueblo que se muere de hambre.
El presidente Moreno se ha reunido con la representante máxima del FMI para trazar el nuevo plan de apoyo al país, un plan que incluye el despojo de muchos paternalismos, los mismos que en esta época de campaña política, sin duda causarán una gran polémica, por lo que será un campo de batalla muy complicado, en el que se definirá, si Moreno pasa a la historia por tratar de salvar a este país, o simplemente se une a la corriente politiquera, que busca la conveniencia particular y nada más.(O)