Hay circunstancias en la vida en las que el tema material pasa a segundo plano. En el caso concreto de la Navidad, la sociedad se va acoplando a las duras circunstancias económicas, y los festejos, toman un sentido espiritual.
En fin, se viven otros escenarios; sin embargo hay muchos negocios que a pesar de la crisis han tenido movimiento, lo que es realmente positivos.
Los ecuatorianos esperan que el próximo año traiga días mejores, aunque el pronóstico de los que conocen de economía, mencionan que no serán tan alentadores; recordemos que el país está buscando la manera de salir de la quiebra, en la quedó después de diez años de gobierno correísta.
Se estima que vamos en el camino correcto, y seguramente por eso, hoy nos tocado cuesta arriba, porque solamente normando y sincerando las cuentas públicas, se verá el camino de salida, que desde hace algunos años no se ha podido encontrar.(O)