El otro día escuchábamos las declaraciones de uno de nuestros corresponsales, quien contaba que había recorrido algunos recintos de Pangua y uno que pensó que pertenecía a este cantón, Jimiliví; pero que en realidad partencia a Pujilí, un lugar completamente abandonado, a casi dos horas de caminata, porque no entran los vehículos, un recinto en medio del subtrópico. A parte del abandono en el que viven sus pobladores, al pertenecer este lugar al cantón Pujilí, las escuelas funcionan con el régimen de la Sierra; es decir en medio del pertinaz invierno que casi siempre tiene que soportar la parte Costa del país, en donde las inundaciones, las constantes lluvias y las temibles crecidas de los ríos, son las características de esta temporada, los niños de las escuelas de este lugar absurdamente tienen que ir a clases, en las peores condiciones posibles.
No sabemos cuántos lugares más hay en nuestra provincia con estas características; pero sin duda estas aberraciones obedecen al abandono en el que se encuentran todos estos recintos, que por ignorancia de las autoridades hacen que se desenvuelva la vida de los estudiantes en condiciones completamente adversas y sobre todo peligrosas, sin duda las autoridades están en la obligación de revisar estos casos para que cambien el pénsum y también para que en pleno siglo XXI, sean capaces de dotarles de un camino, por lo menos de segundo orden, para que tengan acceso inmediato, a la civilización y a la red vial de la provincia.(O)