Marco Humberto Enríquez Tamayo un legado de vida y de servicio a la educación.

Distinguido educador, incansable caminante de la mano de la sabiduría, escritor amante  de la cultura, versatilidad en la comunicación y de un inconmensurable anecdotario. 

Marco Humberto Enríquez Tamayo,nace en San Miguel de Salcedo el 20 de junio de 1935, es hijo del matrimonio de Carlos Ramón Enríquez y Carmen Hortensia Tamayo, casado con Carmen Guerrero Córdova (+) con quien procrearon dos hijos Amílcar Fernando y Jairo Vinicio (+).

Sus estudios primarios los realizó en la escuela Municipal “González Suárez” de San Miguel de Salcedo; para luego continuar con sus estudios secundarios en el Normal “Carlos Zambrano” de Uyumbicho donde obtiene su título Normalista Rural y Bachiller en Ciencias de la Educación.

Desde muy joven se entregó a la docencia, y se inició como profesor de escuela en la parroquia Huambaló  del cantón Pelileo de la Provincia de Tungurahua, para luego trasladarse a las parroquias Palo Quemado y Chugchilán en Cotopaxi como Director-Profesor durante los años 1962-1963. Posteriormente con su esposa deciden emigrar hasta la Provincia de Napo, (hoy Sucumbíos), donde fue Director y Profesor de la escuela Ricardo del Hierro de la parroquia Santa Bárbara de Sucumbíos desde 1965 a 1972, para luego, solicitar el cambio y trasladarse junto a su familia a la escuela General Quisquis de Papallacta hasta el año 1979  donde fue calificado y mediante concurso de merecimientos y oposición es nombrado Supervisor de la Provincia de Napo.

Participó en representación de la Dirección Provincial de Educación de Napo en innumerables cursos y seminarios de capacitación y perfeccionamiento docente, sin embargo, el Seminario Taller dictado en la ciudad de Ambato para Supervisores de Educación Pre-escolar marcaría su vida pues se convirtió en el primer Supervisor Pre- primario de Napo y dedicó su trabajo a la creación de jardines de infantes no solamente en las cabeceras cantonales sino también en las parroquias y especialmente en las comunidades indígenas y campesinas  de la provincia. 

Recibió numerosas condecoraciones al mérito educativo,  pero lo que más le motivó fue  ser nombrado Delegado por la Provincia de Napo a la Quinta Asamblea de Supervisores de Educación del Ecuador, ANSEDE, realizada en la ciudad de Guaranda en febrero de 1984.

Fue muy generoso con los conocimientos adquiridos en los cursos, seminarios y en su auto-preparación y se preocupó de transmitirlos a través de los cursos de capacitación impartidos a las maestras de nivel pre-escolar a fin de que las nuevas experiencias en Psicopedagogía se aplicaran en favor de los párvulos con la finalidad de desarrollar en ellos destrezas y habilidades acordes con el proceso enseñanza-aprendizaje del Sistema Nacional de Educación.

Una vez concluida su jornada y el deber cumplido, en el año 1.994, luego de 35 años de servicio, se acoge a los beneficios de la jubilación y retorna a su ciudad natal, donde  colabora como Miembro de Honor de los Clubes Deportivos “Universitario” y Club “Nepal” y también como Miembro Directivo por muchos años del Barrio Occidental “La Florida” con quien obtuvieron su sede barrial. Colabora además con la Comisión de Cultura del GAD Municipal de Salcedo y escribe para los periódicos y revistas de la ciudad con temas relacionados a la actualidad.

Un testimonio que coinciden, personajes tanto de la educación  y la colectividad salcedense al    recordar a un hombre constructivista, infatigable de respeto y admiración que ha fraguado en el corazón y mente de incontables generaciones de niñas y niños  los valores humanos, culturales, la ciencia y la virtud para formar hombres y mujeres constructores de una nueva sociedad.