En las últimas semanas se han registrado casos de maestros y estudiantes contagiados de COVID por lo que por seguridad de las personas se debería suspender las clases presenciales y volver a la virtualidad.

Luis Chillagana, presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE) núcleo de Cotopaxi, manifestó que existe una indolencia por parte de las autoridades educativas porque en instituciones educativas existen cursos de hasta 40 estudiantes donde no se cumplirían los protocolos de bioseguridad y se pone en riesgo al docente y a los estudiantes.

Indicó que en la actualidad los docentes que se han enfermado deben presentar exclusivamente el certificado médico emitido por el IESS, cuando deberían dejar que los maestros acudan a los médicos de confianza y después acercarse a canjear los certificados médicos.

Explicó que los contagios en las instituciones educativas se van a seguir proliferando porque no existen escuelas bioseguras por lo tanto llamaron a la unidad de padres de familia, maestros y estudiantes para defender la salud del pueblo.

Dijo que para que se cumplan con los lineamientos establecidos por el COE Nacional respecto al regreso a clases deben realizar una visita a las instituciones educativas porque tienen varias necesidades que deben ser cubiertas.

Otras de las necesidades que se presentan es la falta de docentes por ejemplo en la provincia hacen falta alrededor de 900 maestros, partida que debe ser llenada previo al regreso presencial de los estudiantes a clases.