En los predios de la universidad se realizó la exposición de cada uno de los prototipos.

ElectromaticsBots en su tercera edición se presentó, en la Universidad Técnica de Cotopaxi. En el evento se mostró cerca de 60 prototipos para personas con discapacidad. El proyecto ganador producirá más a través de una alianza con el MIES y Conadis lo que permitirá favorecer a dichas personas.

Este año se ha dividido en cinco categorías entre ellas: la categoría A: correspondió a prototipos de extremidades superiores e inferiores y dispositivos para personas que tengan discapacidad visual auditiva, motriz o física.

Categoría B:  prototipos para procesos de enseñanza y aprendizaje para niños con dificultades; categoría C: perteneció a rehabilitación y fisioterapia para ciudadanos de cualquier edad; categoría D: prototipos para personas de tercera edad avanzada y por último la categoría E: que atribuyó a prototipos que brinden seguridad y confort, se habla de sistemas de alerta para personas con discapacidad visual y en los dispositivos se incluye GPS o cosas domóticas (conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de la vivienda).

Paulina Freire, docente de la carrera de electromecánica, explicó que en cada categoría se obtuvo un ganador, lo cual permite generar alianzas estratégicas con el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y el Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (Conadis) cuyo objetivo es que se pueda producir en serie y a bajos costos y se brinde a las personas con bajos recursos económicos.

En las ediciones de la primera y segunda se obtuvo varios prototipos que ya están en el proceso de fabricación y los más relevantes un prototipo que leía las señales del cerebro para mover el brazo izquierdo; bastón inteligente con GPS y envío de mensajes a los celulares de los familiares; alfabeto Braille para el aprendizaje de las vocales, el alfabeto, frases cortas y armar oraciones.

Los estudiantes de primero hasta noveno ciclo mostraron sus destrezas y actitudes al crear los diferentes diseños dentro del fortalecimiento de la línea de investigación. Freire, destacó que son proyectos formativos lo que permite que los jóvenes pongan su conocimiento al servicio de la sociedad y en este caso de las personas con discapacidad.  A decir de la docente en ocasiones son discriminadas, al momento de pedir un trabajo o también de sus familiares.

El prototipo Oruga Salvaescaleras fue diseñado por cinco universitarios y la finalidad fue crear una herramienta que permita acceder a las personas con movilidad reducida o en sillas de ruedas a subir gradas y bajar todo tipo de obstáculos.

Jefferson Aimacaña, indicó que al adaptar orugas de goma son las que trabajarán de manera efectiva y se incrustará en cada uno de los peldaños haciendo que este vaya subiendo automáticamente, evitando el desgaste físico de las personas.

De igual forma, el estudiante Jorge Mora, detalló que es adaptable para todo modelo de sillas de ruedas y controlado mediante el “Arduino uno” que funciona a través de un sensor de bluetooth que debe estar conectado a los teléfonos inteligentes, además de ello dispone de cinturón de seguridad, apoyacabeza, panel de mando, batería 12V/24v recargable.

Al otro extremo se mostraba un prototipo de silla todoterreno que consiste en dar a las personas con discapacidad autonomía propia y sirve para todos los individuos, edad y peso. Esta investigación les llevó dos meses para poder construir además de aportar con su intelecto.

Está diseñada más para terrenos ásperos, césped sin ningún inconveniente, ya que posee bandas dentadas, grilon para ruedas de bandas, tubo redondo de 5/8 y una correa de 60 mm, indicó Diego de la Cruz. (I)