Estudiantes conocieron los diferentes sectores de riesgo que tiene la provincia.

79 estudiantes de la carrera de Gestión de Riesgos de la Universidad Estatal de Bolívar conocieron los diferentes sitios que afectó en su momento la erupción del volcán Cotopaxi como parte de enseñanza.

Para quienes manejan temas de riesgos el territorio de Cotopaxi es una escuela grande e interesante porque nos permite identificar algunos procesos que desde los libros no se los puede obtener, indicó Diego Molina, técnico de Gestión de Riesgo de la Prefectura de Cotopaxi.

En ese sentido, en el salón de Honor previamente se hizo una presentación del Sistema Provincial de Gestión de Riesgos a los estudiantes y posteriormente salieron al territorio para evidenciar algunos vestigios que dejó la erupción del volcán Cotopaxi.

Iniciaron por la fábrica de textiles San Gabriel que fue destruida por lahares y que ahora una parte de la infraestructura es la única parte visible, luego se dirigieron a Macaló Chico es una de las comunidades más cercanas al coloso. El propósito fue que los jóvenes conozcan y puedan palpar en territorio como se manejan estos procesos desde la colectividad.

Para esto Cruz Roja explicó el proyecto basado en pronósticos, asimismo estuvieron presentes los vigías y representantes del GAD Parroquial donde expusieron su participación en gestión de riesgos.

El Municipio también fue invitado para que muestre el sistema de alerta temprana que se lleva adelante en el cantón, posteriormente fueron a la Chilintosa, en esta gran piedra se encuentra pintada la imagen de la Madre Santísima de La Merced, patrona de los latacungueños.

Consecutivamente fueron al Parque Nacional Cotopaxi a la quebrada de Agualongo en relación al descenso del flujo de lodo “lahar secundario” para esto el Instituto Geofísico expuso los peligros volcánicos.

Molina, también destacó que se trabaja en un proyecto que pronto se dará a conocer y se establecerá con el apoyo de las universidades.

Grey Barragán, coordinadora de prácticas preprofesionales de la carrera de Administración para Desastres y Gestión de Riesgos de la Universidad Estatal de Bolívar, consideró que las actividades teóricas que se aprenden en clases no son suficientes por lo tanto se requiere de las actividades de campo.

Fueron 79 estudiantes pertenecientes al quinto y sexto ciclo que visitaron las diferentes zonas.

Marco Solórzano, estudiante, comentó que desde las aulas hace falta implementar una cultura de gestión de riesgos y que debe ser abordada desde el inicio de la escuela básica. (I)