El tan necesario análisis de la ley laboral se revisará en mayo, este es un tema que ya no puede esperar un día más, peor aún cuando somos testigos de que el país no va a ningún lado.
La famosa década farreada dejó unos huecos muy profundos, que se han vuelto muy difíciles de llenar y es que como van las cosas, el tratar de recuperar lo robado, se ha convertido en una tarea imposible, sin duda que hay muchos amarres de por medio, que no permiten que los verdaderos peces gordos se encuentren tras las rejas y se siga la pista, de hacia dónde se sacó el dinero para traerlo de vuelta.
Mientras los días pasan, este país ha quedado completamente hipotecado, el desempleo ahoga a los ecuatorianos, y es que sin duda, la ley laboral que nos legisla, se ha convertido en la peor piedra en el zapato, tanto para empleadores, como para empleados; los unos no se atreven a contratar a nadie, por todas las exigencias y sanciones, y los otros no tienen quién los contrate y si los contratan muchas veces abusan, hasta dejar al empleador en difíciles circunstancias, es por eso que se ha retraído la empresa privada, y ha preferido llevar sus capitales a otros destinos, como los países vecinos.
Si no se le hace un reseteo a esta ley y se la cambia, el problema laboral en el Ecuador seguirá empeorando, en la actualidad estamos bajo una legislación de hace 30 años, que tiene que adaptársela a la realidad actual en la que estamos en medio de un mundo globalizado, que sin duda funciona más rápido y sobre todo, con mayor libertad en todos los sentidos, especialmente, para escoger un trabajo o a su vez un trabajador, sin miedos ni limitaciones. (O)