Wilmer Rendón, durante la venta de pasteles.  FOTO M.S. LA GACETA

La difícil situación económica que se vive en ese país, ha hecho que cientos de personas emigren a los países más cercanos. Un grupo de 30 venezolanos recorre las principales calles de Latacunga y otros cantones, ofreciendo pasteles, con lo que se ayudan para la subsistencia e incluso, enviar dinero a sus familias que se quedaron en Venezuela.

Wilmer Rendón, es un ciudadano venezolano que a diario recorre las calles de Latacunga, ofreciendo pasteles en recipientes, una idea que les ha permitido subsistir y poder ayudar a sus familiares. Explicó que se encuentra un grupo de 30 personas, que trabajan de esta manera.

Manifestó que en su caso, vende de 50 a 60 pasteles cada día y cada uno tiene un costo de un dólar. Ofrece en sabores de piña, frutilla, chocolate y óreo. El dinero que obtiene le sirve para pagar arriendo, comida y vestimenta, además, el dinero que sobra lo envía a su familia.

Dijo que la situación económica es muy difícil, por lo que profesionales de ese país ahora deben estar en Ecuador vendiendo pasteles. Wilmer es ingeniero en minas y trabajaba en Metro Caracas, el cual cerró. Consiguió tres trabajos y no le alcanzaba para los gastos que se generaban. (I)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

19 − 16 =