Este emprendimiento también ha sido apoyado por las autoridades y es expuesto en el Centro de Exposiciones “Cotopaxi Vive”.

Reciclar y evitar los plásticos ha sido una iniciativa de un latacungueño que se evidencia en su trabajo diario y al mismo tiempo trata de ayudar al ambiente.

Son las pequeñas iniciativas que marcan la diferencia y las que al final del día generan cambios que tienen relación con el cuidado ambiental. Este concepto lo ha tenido claro Galo Beltrán, quien junto a su esposa y hermana se dedican a la comercialización de granizado de frutas 100% natural.

El emprendimiento cuyo nombre es “Raspadillas de Frutas” está concentrado con hielo tipo nieve al ser más fina la trituración, los jarabes son elaborados con color natural de frutilla, maracuyá, fresa y tamarindo, sin conservantes ni colorantes.  

En un coche de acero inoxidable que también fue un diseño del emprendedor es conservado el producto de forma higiénica incluso el hielo puede conservarse hasta 15 horas.

Su idea de negocio ha ido más allá de vender una bebida, pues trata de ayudar al ambiente con la utilización de un mate o pilche; objeto utilizado para colocar el raspado. Objeto que es obtenido a través de un árbol del mismo nombre que aparece solo en los climas cálidos.

Beltrán es quien elabora dicha materia prima obtenida del Oriente: primero hay que esperar que el fruto madure y tras varios días de espera y proceso está listo para que las manos del ser humano le den forma.

Al entregar el producto en este recipiente lo que hace es que el comprador pueda reutilizar y el propósito es eliminar el plástico que se demora mucho tiempo en descomponerse.

Además, emplea el carrizo para reemplazar al sorbete, de igual manera es un proceso más detallista para poder obtener este implemento Considera que la gente acepta este tipo de iniciativas, pero todavía es un proceso un poco lento porque hay clientes que aún prefieren el plástico y otros que si lo toman como ayuda al ambiente.

El costo es de USD 1,50, su local tiene al final de la calle Guayaquil en el barrio San Sebastián y dice que quien ya tenga el pilche solo se acerca con el envase y les cobran solo el raspado.

El esfuerzo nació hace ocho meses con la intención de entregar algo diferente a la población, puesto que siempre ha sido comercializado de la misma forma “ahora estamos cambiando la mentalidad e incentivando a consumir cosas naturales y frescas”, expresó.  

Mensaje

Hay muchos medios de poder eliminar el plástico y también existen formas de cuidar nuestra salud y hoy la propuesta es consumir cosas naturales, al mismo tiempo está sociabilizando para cuidar el ambiente. (I)