Mientras la Comisaría Nacional, aseguró que la Comisaría Municipal otorgó permisos para vender licor artesanal. La asegunda acusa a la primera de no participar en los operativos y llegar al final, sólo a “tomarse la foto”.


Como un juego de ping pong, así se rebotó la responsabilidad de mantener el control durante la Mama Negra desarrollada el 1 y 2 de octubre. “Sí hubo exceso de consumo de licor”, reconoció Nydia Calderón, comisaria Nacional, quien aseguró que el decomiso no se desarrolló, debido a que, las personas que realizaban las ventas expusieron que contaban con los
permisos correspondientes otorgados por la Comisaría Municipal.
Comentó que no hubo robo de celulares. Víctor Salinas, comisario Municipal, negó que se hayan entregado permisos. “Qué raro que la Comisaria Nacional haga esas declaraciones
que comprometen nuestro trabajo, yo me preguntaría mejor, dónde estaban las autoridades de la Comisaría Nacional e Intendencia, en los operativos (…) vienen solo a al final a tomarse la foto”, reclamó Salinas.
A diferencia de las declaraciones de Calderón, según Salinas, sí hubo robo de celulares. Con este enunciado coincide Luis Torres, quien asistió a la Mama Negra desarrollada el sábado 1 de octubre. Alrededor de las 19:00 se encontraba mirando la comparsa en compañía de sus amigos, cuando descubrió que su celular ya no estaba en su bolsillo. No fue el único del
grupo al que le sucedió.
Salinas aseguró también que sí se decomisó, no solo licor artesanal. Explicó que la presencia de alto consumo de alcohol propicia el desarrollo de delitos, robos, hurtos, riñas en espacio público. Mientras más consumo de licor hay, más se deben redoblar los esfuerzos de los agentes municipales y policiales, “esto desgasta a los servidores”, acusó. (I)