Ricardo Eriz durante su conferencia. FOTO J.P. LA GACETA

Así se denominó a la conferencia dictada por el español Ricardo Eiriz, conocido en todo el mundo por practicar niveles filosóficos de vida basados en la actuación consciente; libre de emociones negativas como el miedo, la ira, la crítica, etc.

Durante más de dos horas el conferencista Ricardo Eiriz mantuvo a la expectativa de sus palabras a los asistentes a su charla; Eiriz no hablaba de negocios, política, ni de economía; sino de felicidad.

Para el español la felicidad es más que un estado de ánimo de origen pasajero, como se concibe en occidente (América). La felicidad es un sentimiento de bienestar que perdura en el tiempo. En la filosofía oriental, la felicidad, también llamada “dicha”, se concibe como una cualidad producto de un estado de armonía interna.

En la conferencia explicó por qué los seres humanos vibran en diferentes frecuencias. Por ejemplo: Las frecuencias altas están asociadas con valores y emociones positivos, mientras que las frecuencias bajas se asocian con valores y emociones negativos.  La culpa, la vergüenza, el sufrimiento, la apatía se hallan en los niveles de conciencia más bajos, mientras que la paz, la alegría, la serenidad o el amor están en los niveles más elevados.

La frecuencia energética determina nuestro nivel de conciencia. Ser plenamente feliz, en ese estado interior de equilibrio y realización personal, pasa por alcanzar un determinado nivel de conciencia. La frecuencia energética en la que se mueven los niveles bajos de conciencia e impide vivir la felicidad del modo oriental, abocando a disfrutar exclusivamente de momentos de placer, y a mantener un elevado nivel de apego por las cosas.

Eliminar el juicio

De acuerdo a Eiriz cuando los seres humanos realizan juicios sobre sus semejantes sólo retratan sus propios antivalores que se proyectan en aquellos que critican, “cuando hablas mal de alguien, proyectas dos cosas de tu personalidad: que te refieres mal de la gente y que esos mismos errores que señalas en el otro son parte de ti”.

El conferencista que desde el 2009 dejó sus empresas y negocios para concentrarse en actividades más sencillas que le permitan ser dichoso; concibe la crítica como uno de los peores aspectos de las personas. Considera que de abandonar esta práctica y apartarse de aquellos que la realizan elevará la espiritualidad de cada persona. A la par, permitirá que se concentre únicamente en su vida y no en la de los demás.

Como elevar la conciencia

El nivel de conciencia no es algo estático. Se trata de una frecuencia vibratoria, y como tal puede ir transformándose y evolucionar en un sentido u otro.

Elevar el nivel de conciencia consiste en elevar nuestra propia frecuencia, y eso puede ser realizado de distintas formas. Una de ellas, en la cual la persona controla y es consciente en todo momento del proceso, es mediante la eliminación de bloqueos emocionales negativos y la sustitución de creencias limitantes por creencias potenciadoras.

Los bloqueos emocionales negativos nos mantienen anclados en bajas frecuencias energéticas, que se activan cada vez que las circunstancias en las que nos encontramos resuenan con esas frecuencias. Es por ello que reaccionamos instintivamente aflorando esas emociones negativas, incluso cuando conscientemente desearíamos no hacerlo. Por su parte, las creencias limitantes nos impiden desarrollar todo nuestro potencial, dirigiendo a nuestra mente subconsciente hacia el éxito o el fracaso. Se trata por tanto, de nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo, dependiendo de cómo las tengamos programadas. Las creencias limitantes nos arrastran hacia las frecuencias o niveles de conciencia bajos.

En Contexto

La conferencia se dictó el martes desde las 10:00 en el coliseo de la Simón Bolívar de la U.E  Victoria Vásconez Cuvi. Fue organizada por empresas del sector privado de Latacunga que aprovecharon las conferencias programadas del español en Guayaquil. Asistieron aproximadamente 300 personas. (I)