Se espera en los próximos meses inicie una agenda conjunta entre el Instituto Geofísico y la Secretaria de Gestión de Riesgos para realizar simulacros y capacitar a la ciudadanía.

Silvia Hidalgo, directora del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, resaltó que el Cotopaxi es un volcán activo, la última erupción se registró en el 2015, este año los signos premonitorios iniciaron desde abril de 2015, posterior tuvieron una emisión de gases, sismos que eran detectados por los sensores y el 14 de agosto de 2015, cuando se registraron las primeras explosiones volcánicas.

Indicó que después tuvieron una emisión continua de gases y cenizas que tuvo una duración del 14 de agosto hasta finales de noviembre, lo que indica que el sistema se mantiene caliente, la erupción es reciente por lo que se mantiene caliente, y con las últimas lluvias intensas que se han registrado, el agua ingresa directamente al sistema hidrotermal y se vaporiza más rápido el agua y generan penachos de gases.

Dijo que no se registran cambios en la actividad interna es decir no tienen incremento en la sismicidad, no tienen deformaciones, no han observado un incremento en los gases netamente magmáticos como el azufre, razón por la cual no pueden decir que nos encontramos frente a un proceso eruptivo.

Explicó que no es posible predecir que se registran explosiones freáticas; sin embargo, cree que las probabilidades de ocurrencia es baja, pero es un fenómeno completamente impredecible, es decir, no tienen ningún indicador premonitorio que les permita decir que se va a registrar ese tipo de actividades.  

Las explosiones freáticas se dan por un sobrecalentamiento del sistema  hidrotermal y van a tener una rápida ebullición del agua generando una explosión, su ocurrencia implica peligro para quienes practican actividades de alta montaña, no solo en el Cotopaxi sino en otros volcanes que se encuentran activos.